Este 14 de marzo celebramos el papel fundamental de los números en nuestras vidas. A propósito de ello, el especialista español Javier Arroyo, nos brinda algunas recomendaciones para lograr que los niños se acerquen a las matemáticas sin miedo.
¿Para qué me servirán las matemáticas en el futuro? ¿Por qué debo aprender ecuaciones si nunca las voy a usar? Este tipo de preguntas son comunes en los niños, y muchas veces los adultos nos quedamos cortos para responder. Por supuesto, sabemos que esta ciencia exacta está siempre presente en todo lo que hacemos. Por ello, en la 40° Conferencia General de la UNESCO se decidió declarar el 14 de marzo como el “Día Internacional de las matemáticas”.
En esta fecha se destaca el papel fundamental de las matemáticas en la mejora de la calidad de vida y su importancia en muchos campos de estudio; por ello, este 2021 el lema de la celebración es “Matemáticas para un mundo mejor”. Pero, en esta fecha especial, ¿cómo hacemos que los niños se acerquen a las matemáticas sin miedo? Javier Arroyo, cofundador del método online de aprendizaje de matemáticas Smartick, nos brinda 4 recomendaciones para lograrlo:
Explícale cómo los números mejoran el mundo. Despierta la curiosidad de tus hijos con casos fáciles de entender. Por ejemplo, cuéntale que gracias a las probabilidades en los pronósticos meteorológicos podemos saber si lloverá hoy; o pregúntale si sabía que cuando en Perú son las 11 a.m., en España son las 5 de la tarde. ¿A qué se debe esto? Pues a la rotación de la Tierra alrededor del sol, la cual calculamos en un sistema horario. La historia y los avances mundiales hablan de las matemáticas.
Destaca su importancia a nivel intelectual. Si tu hijo te dice “además de contar el dinero, ¿en que más me van ayudar los números? Puedes explícale que a través de las matemáticas podrá desarrollar otras capacidades intelectuales, como el pensamiento coherente y lógico; es decir, estructurará mejor sus ideas, logrará concentración y analizará mejor y más rápido diferentes situaciones.
Relaciona las matemáticas con la tecnología. Hoy los niños se apasionan por la tecnología y el mundo virtual. Podemos aprovechar esto para hablarles de las matemáticas. “¿Sabías que para crear tu videojuego preferido se han basado en números y programación?”. Y en estos tiempos de clases a distancia, “¿cómo crees que fueron desarrolladas las plataformas virtuales?”. Las matemáticas cobran mayor importancia en el contexto actual, pues están vinculadas a todos los avances informáticos y científicos que benefician al mundo, como las vacunas.

Aprovecha su pasión por el mundo online. Ahora que sabemos que los niños se interesan por los videojuegos y están conectados a internet todo el día, ¿por qué no aprovechamos esta pasión para acercarlos a las matemáticas? Hoy contamos en el Perú con métodos online de aprendizaje, como Smartick, que ayudan a aprender matemáticas utilizando inteligencia artificial, aprendizaje a través del juego, y con sesiones de solo 15 minutos diarios. “Los tiempos del pizarrón se acabaron, y a veces somos los padres quienes tenemos que adaptarnos”, concluye Arroyo.

1 comentario
Lo que falta
Las cosas que mencionan en este artículo son verdaderas, pero se omite el factor principal: el maestro.
El estado peruano desde su inicio (1821) está empeñado en dar dos clases de educación: buena para los grupos gobernantes y sus allegados y beneficiados y malísima para la chusma (el 90% de población de indios y mestizos). Saben que la educación es muy importante para el desarrollo humano y por eso evitan dar educación de calidad para las masas.
Tratan de dorar la píldora con la estafa de los «Colegios de alto rendimiento», en los que simplemente brindan una educación promedio, nada del otro mundo, que parece muy buena en comparación con el desastre generalizado del sistema educativo peruano.
En cuanto a los profesores, el estado, para asegurar la baja calidad de los egresados de educación. ha creado un sistema de meritocracia para ingresar y ascender en la carrera magisterial, pero que es nada más que un engañamuchachos que escamotea lo principal: la deficientísima formación que reciben los futuros profesores.
En el caso de Matemática, los profesores de colegio conocen, en el mejor de los casos, solo el 60% de contenidos que van a enseñar. El engaño se acentúa cuando el ministerio ofrece cursos de metodología (cómo enseñar) pero no cursos de actualización o profundización en los temas propios de la especialidad.