Estudio de la ONGD Familia y Desarrollo sobre La Escuela y la Adolescencia plantea interrogantes sobre la situación de la secundaria en el país.
• Alumnos abandonan la secundaria desde el segundo año.
• Ni los adolescentes ni los empresarios consideran que la secundaria prepara para ingresar al mundo laboral.
La ONGD Asociación Familia para el Desarrollo Comunitario (Familia y Desarrollo) presentó el estudio “La Escuela y los Adolescentes”, el cual fue elaborado con la finalidad de conocer la pertinencia de la escuela, para analizar si ésta es útil o no a los adolescentes, si satisface los requerimientos que tendrán a futuro en el campo laboral, y si garantiza el derecho de los jóvenes a conseguir el futuro que desean.
Para dicho estudio se analizó los resultados de dos encuestas realizadas por Familia y Desarrollo. La primera, sobre intereses de capacitación, en 1,490 adolescentes, de cinco instituciones educativas de San Juan de Miraflores (3), Ate (1) y Carabayllo (1). Y la segunda, para conocer la percepción que tienen sobre la educación secundaria los alumnos de cuarto y quinto de secundaria de escuelas públicas, jóvenes que acabaron la secundaria y docentes. Para esta última se tomaron muestras en San Juan de Miraflores, Villa El Salvador, Carabayllo, Ate, Los Olivos y Lurigancho Chosica.
Además, se contaron con entrevistas escritas desarrolladas por ex ministros, ex directores y subdirectores regionales, especialistas, empresarios, expertos, jefes de proyectos, directores de colegios, docentes y tutores. Algunas de las personas que colaboraron son: Susana Baca, José Barletti, Miguel Parra, Gróver Pango, Dany Briceño, Norka Kocfú y Tomás Miranda.
Entre las constataciones del estudio de Familia y Desarrollo, destacan que en el Perú hay más de cuatro millones de adolescentes; siete de cada diez son urbanos; uno de cada cuatro vive en Lima; uno de cada cinco padece anemia; cuatro de cada siete estudian en escuelas públicas. Los alumnos de las escuelas públicas de Lima pertenecen a los sectores C, D y E y los temas escolares no están entre sus principales intereses. El comienzo del abandono escolar ha bajado al segundo de media. Y, finalmente, tanto los alumnos como los empresarios consideran que la escuela no prepara adecuadamente para el mundo laboral.
El estudio recuerda que el derecho a la educación debe ser garantizado por el Estado, pero sólo es plenamente ejercido por los estudiantes cuando en las escuelas cada uno aprende todo lo que les es necesario y fundamental para su vida futura.
Ante este panorama, el estudio cuestiona que, si dos de cada tres de los alumnos que terminan la secundaria no seguirán estudios superiores, se deba insistir en una secundaria esencialmente orientada a los que los siguen, y se pregunta, ¿qué debería añadir la educación secundaria a la primaria, para ayudar a los jóvenes, especialmente de los sectores C, D y E, en su vida futura? ¿Qué se debe hacer con los jóvenes que abandonan la secundaria a temprana edad y que probablemente en su intento por sobrevivir incurran en situaciones en conflicto con la ley? ¿Qué se debe hacer para superar una visión de los adolescentes como gente en riesgo y casi peligrosa?
Francisco Basili, coordinador de proyectos de Familia y Desarrollo, señala que la comunicación intergeneracional con los adolescentes requiere formalización y refuerzo. Hay que pasar de una lógica de adolescencia problema a una de adolescencia posibilidad; de una lógica de adolescencia transición a la madurez a una de adolescencia como presente con opiniones, intereses y capacidades y celebra que el Ministerio de Educación introduzca encuestas con los estudiantes para evaluar la calidad de la convivencia escolar y proponer mejoras.
La Asociación Familia para el Desarrollo Comunitario (Familia y Desarrollo) es una ONGD peruana, sin fines de lucro, dedicada a desarrollar programas que promuevan herramientas para la gestión de futuros, como una opción de reducción de la vulnerabilidad y promoción de la solidaridad inter generacional.
Familia y Desarrollo realiza intervenciones en cuatro distritos de Lima Metropolitana para validar modelos de intervención que ayuden a enfrentar situaciones de vulnerabilidad social, en la perspectiva de contribuir a orientar y fortalecer las políticas públicas enfocadas a la protección de los Derechos de la infancia y adolescencia, la participación y democracia local, la promoción de la seguridad ciudadana y de la salud mental comunitaria.
