Una fuerte explosión sacudió la refinería estadounidense PBF Energy en Chalmette, Luisiana de este viernes. La detonación fue seguida por un incendio de gran magnitud con densas columnas de humo negro que alarmaron a la comunidad del condado de St. Bernard, ubicada a cinco kilómetros de Nueva Orleans.
A controlar el siniestro acudieron equipos de bomberos locales y fuerzas del orden respondieron al llamado en minutos para sofocar las llamas.
Aunque el estallido fue potente y escuchado al menos a 16 km, las autoridades confirmaron que todo el personal de la instalación fue localizado y no se registraron heridos ni fallecimientos. La refinería procesa diariamente cerca de 189.000 barriles de crudo a orillas del río Misisipi.
En la refinaría, instalada en 1915 trabajan unos 500 empleados directos y 200 contratistas para sostener una producción que representa el 1 % del consumo diario de petróleo en Estados Unidos.
La refinería de coque de doble tren procesa crudo ligero y pesado, con una complejidad Nelson de 13,0, y está situadae en la Costa del Golfo. Cuenta con una robusta conectividad logística que facilita el abastecimiento de materias primas y productos químicos especializados hacia mercados nacionales e internacionales a través de oleoductos y activos marítimos.
En la parroquia de Santa Elena, una explosión de oleoducto generó temblores y evacuaciones preventivas de residentes ante el riesgo de fugas de gas.
Hasta el momento no se ha determinado el origen del siniestro ni el material que alimentó la combustión inicial. La causa del incidente permanece en investigación por parte de los organismos de Seguridad Nacional del condado. Las autoridades instan a la población a evitar las rutas cercanas a la planta hasta que se levanten las restricciones viales.
El siniestro no dejó heridos. Se trata de la segunda explosión en una refinería estadounidense este año.
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