Fuego y humo se alzan durante el ataque al orfanato
En su enloquecido afán por apoderarse del petróleo de Irán continúan las agresiones de los estados genocidas, terroristas y antisemitas de Israel y los Estados Unidos.
Esta vez atacaron nada menos que un orfanato en la provincia de Alborz, Irán, informa China Media Group. Este crimen de guerra fue perpetrado hace cuatro días.
En el vil ataque perecieron dos personas y seis resultaron heridas.
Estados Unidos es tan genocida, infanticida, terrorista y antisemita como Israel.
Genocida, porque avala todos los crímenes de guerra que perpetra Israel en abierta violación de las convenciones internacionales sobre las guerras.
Infanticida, porque sostiene los asesinatos israelíes de niños, ya sea en ataques con bombas o con balas disparadas directamente por francotiradores por diversión y desprecio a los palestinos. Aunque unos estiman en unos 70 mil los muertos en Palestina, expertos de Harvard calculan que pasan de medio millón, la mayor parte de ellos niños, mujeres y ancianos.
El acto de matar niños ya se ha hecho costumbre en los israelíes y podría responder a que el sionismo, como señalan algunos está realizando prácticas satánicas, donde la mejor ofrenda al diablo es asesinar niños, hechos que repiten también en Irán. Archivos de Epstein indican que los sionistas estarían también rindiendo culto a Baal, un demonio conocido en Oriente Medio desde hace milenios. Supuestamente, Epstein fue (o sigue siendo, pues podría estar vivo) un agente del criminal servicio secreto israelí, el Mossad.
Atisemita, porque protegen las matanzas israelíes contra las poblaciones semitas de Palestina. Los israelíes son una población con escaso número de semitas. La mayor parte son jázaros de origen turco-mongol, que se convirtieron hace siglos al judaísmo, y cuyos ancentros históricamente nunca vivieron en Israel.
Terrorista, porque apoya los actos terroristas de Israel contra la población civil.
