por Herbert Mujica Rojas
Con tendenciosidad pocas veces vista, algunos medios han pretendido convertir una reunión de cumpleaños en un mitin partidario. En efecto, el ex parlamentario y ex embajador en Italia Carlos Roca Cáceres gusta de celebrar en casa su onomástico e invita a mucha gente que asiste a saludarle. Hay cantos, música, baile, discursos. Sucede desde hace lustros, es un asunto que convoca a conocidos y amistades que, hasta donde yo sé, pertenecen a múltiples colectividades políticas. Pero ahora resulta que como Roca lanzó su candidatura a la secretaría general del Apra, entonces el suceso trocó en “político” y “partidario”. Así lo afirman con rotundidad quienes “denuncian”, por su concurrencia, a César Vega Vega quien fue no como presidente de la Corte Superior sino como amigo de décadas del celebrado Roca.
Hay algunas coincidencias notables. Tanto Vega como Núñez reconocen cercanía o militancia, activa o suspendida en el Partido Aprista. Uno y otro ocupan cargos públicos. Ambos han tenido confrontaciones directas contra sectores totalitarios que manejan ONGs de derechos humanos cuya ligazón con los medios “denunciadores” es más que evidente y que además, sólo tienen ojo para casos políticamente correctos y que contribuyen a los sesgos que impulsan desde plataformas minúsculas pero premunidas de muchos fondos. No importa que no representen a nadie, basta que cumplan con el propósito que señala el sistema que las ha creado.
¿Quedan exculpados tanto Núñez como Vega de los supuestos cargos de que han sido objeto? Eso tendrán que determinarlo, si hay mérito real y no impostado, la justicia y sus instituciones. No obstante ¿a quién le importa? El puñal ya dio en el blanco, el barro ya fue lanzado y el objetivo de distraer a la gente con la morbosa suposición que son ciertas las acusaciones, conseguido bajo la premisa goebbeliana de “miente, miente que algo queda”.
Quienes hemos sido, con la modestia del caso, ayer y hoy, objeto de estas neumáticas de miasma al por mayor y desde los medios, sin ocasión ni chance para defenderse, sabemos cómo funciona el perverso mecanismo de calumnia y mentira. Si los medios, en su mayoría capturados por grupúsculos que no pelean por la verdad sino por el cumplimiento del trabajo político, se prestan a esta barbarie, poco es lo que se puede hacer. Lo divertido es que los sectarios acusan a los otros sectarios de las transnacionales y empresas ladronas de lo mismo en que incurren con frecuencia descarada. Hay excepciones y existe periodismo serio y documentado, pero su porcentaje de influencia no llega al 10% de lo que se ve.
Hay un manoseo evidente de las informaciones. No importa que se digan cosas inexactas y se quiera convertir inocentes convites en decisivas y magnas asambleas partidarias, pero no de cualquier grupo, básicamente del Apra, cuyos militantes enterraron hace rato la tarea de defenderse en la polémica y en la doctrina. Lo que es peor, muchos de sus actuales miembros creen que hacer negocios de cualquier clase y de todo decibel es parte de la tarea enriquecedora (la de ellos) en días actuales. Sin embargo, el “recuerdo” hacia Haya de la Torre es cuota infaltable. Sólo que el viejo león azotaría a más de uno por traicionar todo su pensamiento y no exceptuemos a los de más alto cargo. ¡Por ninguna razón!
¿Coincidencias? ¡Bah, mangoneo mondo y lirondo!
¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!
¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!
¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!
¡Sólo el talento salvará al Perú!
Lea www.voltairenet.org/es
hcmujica.blogspot.com Skype: hmujica

2 comentarios
Una actitud nada sana
hay ser hombre de verdad para aceptar las responsabilidad.
Ver todo
Estar en la fiesta de cumpleaños de un amigo no es malo. Los cuestionamientos contra el Dr. Vega Vega venían de antes del video de la fiesta; esos cuestionamientos, la lentitud sospechosa con que se conduce el caso de los chuponeos de Business Track y Rómulo León, etc., son lo serio (no su presencia en la fiesta de cumpleaños).