Por Alfredo Palacios Dongo
El pasado 13 de diciembre el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) presentó el primer atlas ambiental “América Latina y el Caribe-Atlas de un ambiente en transformación”, el cual en más de 200 imágenes de satélite analiza en forma comparativa por fechas la magnitud de los problemas ambientales en los países, en deforestación, incremento de explotación minera, uso de agua dulce, degradación de los ecosistemas costeros, crecimiento de las poblaciones, urbanización acelerada sin planificación, entre otros.
En deforestación de los bosques, por la agricultura migratoria, cultivo de coca, y un modelo económico netamente extractivo, en San Martín y Amazonas, entre 1990 y 2005, sobrepasaron el millón de hectáreas seguido por Loreto, con cerca de otro millón. En Ucayali se deforestan anualmente más de 30,000 hectáreas, y en imágenes de 1975 y 2007 se observa gran aumento de deforestación partiendo desde las carreteras. Asimismo, en pesca, nuestra población de peces está siendo 30% sobreexplotada observándose una drástica caída en la biomasa desde la década de los 90. Por último, Lima ha sido seriamente afectada por el acelerado crecimiento demográfico carente de planificación urbana mostrando signos de creciente deterioro en agua, campo agrícola y contaminación. En imágenes de 1976 y 2008 se observa la expansión de la metrópoli a expensas de la disminución de vegetación.
Bajo este panorama, el nuevo gobierno debería considerar esta importante herramienta que evidencia la magnitud de los graves problemas ambientales que debe enfrentarse, y emplearla como apoyo en la toma de acciones e implementación de políticas públicas para mejorar nuestra cruda realidad ambiental y lograr un desarrollo futuro más sostenible de nuestro país. Expreso, 08.01.2011

1 comentario
¡Que daño tan horroroso !
Los deforestadores son criminales.Todos debemos cuidar el medio ambiente para que no se exterminen tampoco los animales y grupos etnicos que de ellos dependen.
¡Defendamos decididamente nuestros bosques, son el futuro y herencia de nuestros hijos y nietos ¡