Sigue apestando el caso de los trenes chatarras traídos por Rafael López Aliaga con un coste de 24 millones de dólares cargados a los limeños. A la seguidilla de actos por lo menos irregulares, ahora se suma el delito de falsedad genérica perpetrado por el entorno de López Aliaga en la Municipalidad de Lima (MML) para encubrir el egreso de unos US$400 mil dólares adicionales que demanda el traslado de dichos trenes contaminantes.
El pago se realizó a dos empresas estadounidense, según reveló el portal informativo La Encerrona, lo cual una vez más demuestra que dicha operación está muy lejos de ser una donación, como argumenta López Aliaga.
Según informa dicho portal, la transacción se realizó sin la aprobación formal del Concejo Metropolitano, como debe ser debido al importe del egreso.
La documentación muestra el inicio de estos movimientos en noviembre de 2024, cuando la administración autorizó a López Aliaga a gestionar la donación y aprobó tres desembolsos: un millón de dólares para pagar anticipadamente un leasing, 6.5 millones por trenes y locomotoras, y 17 millones para trasladar la flota desde Washington hasta Perú.
Fuentes citadas por La encerrona indican que Caltrain exigió pagos adicionales antes del envío, incluidas tareas como limpieza de grafitis y la retirada de combustible y agua de los sistemas para enviar esta chatarra que Rafael López Aliaga la destinó a la ruta Lima-Chosica.
Debido a la exigencia de este pago adicional, todavía se incurre en gato adicional para financiar el viaje de urgencia de dos funcionarios municipales, Maali del Pomar, asesora legal, y Raúl Fernández, gerente de Asuntos Legales, a los Estados Unidos.
Dichos funcionarios, el 28 de abril, se reunieron con representantes de Caltrain y acordaron que la Municipalidad asumiría los costos relacionados con la limpieza y eliminación de líquidos. Se seleccionaron dos empresas norteamericanas, Transit America y Clean Earth, para realizar estas labores. Sin embargo, quedó establecido que Caltrain actuaría como intermediaria y no habría relación directa entre las compañías proveedoras y la MML.
Entre el 9 y el 12 de mayo,
Caltrain envió un presupuesto y una factura a la la MML del 9 al 12 de mayo, por 396,000 dólares, detallando los servicios realizados por ambas empresas. A pesar de ello, el gerente legal municipal solicitó que el documento se modificara eliminando cualquier referencia a las compañías extranjeras y los servicios de limpieza ferroviaria, sustituyéndolo por un nuevo concepto: “cargos de cancelación anticipada de aceptación de donación”.
Caltrain consideró incluir una nota aclaratoria sobre los gastos reales, pero el funcionario limeño insistió en cambiar únicamente el concepto de la factura. Finalmente, el 14 de mayo, una nueva factura fue emitida sin mención directa a Transit America ni Clean Earth. Solo entonces la Municipalidad transfirió él monto pactado con bajo el concepto modificado.
Caltrain confirmó posteriormente a La Encerrona que el total recibido fue destinado íntegramente a Transit America y Clean Earth, quienes se encargaron de la limpieza de los equipos ferroviarios.
La MML aduce que este desembolso estuvo respaldado por una adenda al acuerdo de donación y por una resolución aprobada posteriormente por el Concejo Municipal. Lo raro es que ambos documentos fueron emitidos tiempo después del pago, entre junio y julio del presente año.
