La fiscal de la Nación suspendida Delia Espinoza advirtió que se querellará contra el presidente del Congreso, el fujimorista Fernando Rospigliosi por haberla acusado de tener vínculos con el terrorismo.
Espinoza sostiene que el parlamentario ha dañado su honor y desestimado la carta notarial que ella le envió exigiéndole una disculpa pública debido a que esos ataques constituyen actos difamatorios que afectan tanto su imagen personal como profesional.
Pero el inefable Rospigliosi desdeñó la notificación de Espinoza y se ratificó en sus acusaciones a través de sus redes sociales, donde arremetió contra la magistrada con los mismos epítetos y además cuestionó su labor en calida de titular del Ministerio Público.
También alabó a la Junta Nacional de Justicia (JNJ), que cuenta con varios magistrados a medida del fujimorismo, y manifestó que la JNJ actúa de forma correcta al no acatar la medida cautelar que ordena restituir a Espinoza en su cargo.
Rospigliosi también comentó que Espinoza no debería regresar a su posición mientras exista un proceso en curso y cuestionó su insistencia en retomar su titularidad.
Como se sabe, el Poder Judicial insta a la JNJ a cumplir con la resolución que dispone el retorno de Espinoza, intensificando así el enfrentamiento institucional entre los poderes del Estado.
