Una vez más el ministro del Interior, Juan José Santiváñez pone de manifiesto su incapacidad. Esta vez, para disimular su pésimo desempeño en la lucha contra la inseguridad ciudadana informó que faltan equipos básicos que requiere la Policía Nacional del Perú (PNP) para combatir la delincuencia.
Por ello anunció la declaración de desabastecimiento de la PNP a fin de adquirir con urgencia chalecos, armamento, municiones y otros equipos imprescindibles para los efectivos policiales.
En conferencia de prensa este miércoles, comentó el Plan de Control Territorial, un plan del Gobierno de Dina Boluarte para luchar contra la inseguridad ciudadana.
“Como parte de ese control territorial se está declarando en desabastecimiento a la Policía, esencialmente en rubro de pistolas y municiones, en el desabastecimiento de chalecos antibalas y el desabastecimiento de fusiles”, indicó.
El ministro aseguró que la declaración de desabastecimiento permitirá adquirir los equipos de una manera más rápida para que la Policía tenga la logística necesaria para combatir la delincuencia.
Santiváñez precisó que el año pasado inició el proceso de adquisición, pero hubo inconvenientes.
Por ejemplo, el proceso para la adquisición de chalecos antibalas se perdió en tres oportunidades debido a la impugnación de quienes no resultaban ganadores en la licitación, la compra “se cayó tres veces”, dijo y agregó: “La Policía no puede esperar más. Nosotros no podemos esperar que se haga un cuarto, quinto o sexto proceso, porque nosotros lo necesitamos hoy”, indicó, pero no anunció el cambio de la burocracia a cargo de esos procesos.
Sospecha de corrupción
Tras lo dicho por Santiváñez, diversos medios justificaron al ministro por la declaración de desabastecimiento. Parecen no saber que si un proceso de compra o licitación está bien hecho no tiene por qué “caerse” ni perderse aunque los postores perdedores impugnen.
Si un postor perdedor impugna, el proceso se revisa, pero si la adquisición fue ejecutada de forma sólida, siguiendo todas las normas de ley, por más que haya impugnación la compra se realiza. Si esto no fuese así, ninguna entidad del estado podría licitar o adquirir bienes o servicios porque la impugnación es un acto muy común.
Por tanto, en lugar de quejarse de que las adquisiciones “se caen” tres veces, lo que tiene que hacer un ministro es renovar el personal encargado de los concursos públicos para compra de bienes o servicios. En lugar de eso, opta por una simple declaración de desabastecimiento
Claro está, la burocracia que dejó que “se caigan” procesos tres veces, estará feliz sobándose las manos por una declaración de desabastecimiento porque en lugar de convocar a un concurso, la ley permite realizar la adquisición por invitación a un proveedor.
No se puede descartar entonces de una maniobra de la burocracia para buscar una declaración de desabastecimiento o de emergencia, moda que nació con el corrupto gobierno aprista de Alan García en 1985, abundaron las declaraciones de emergencia y el saqueo al Estado.
Además, cada cierto tiempo sale un escándalo de corrupción en las adquisiciones para la Policía Nacional, pero nunca leemos sobre una desratización de la burocracia responsable, ya sea por participación o por omisión de denuncia de los actos viles que se perpetran ante sus ojos. En tanto, la delincuencia sigue azotando al país.

3 comentarios
Vi a los tarados de Latina compadeciendose del pobre ministro por las impugnaciones en lugar d pedirle q bote a la burocracia corrupta
Xq no sale mi comentario
prueba