Son interminables las acusaciones contra el protegido de la presidente Dina Boluarte, Juan José Santiváñez. Esta vez el exjefe de la Brigada Especial contra el Crimen de Lima Norte, Francisco Rivadeneyra, aseguró que Santiváñez, cuando era ministro del Interior, lo pasó al retiro por buscar a Erick Moreno Hernández, alías “El Monstruo”.
“Hay una información de que a mí me habrían puesto administrativamente en retiro para sacarme del medio porque estaba tras los pasos de este sujeto”, declaró el exoficial a Exitosa.
Narró que meses atrás Santiváñez sabía de una operación para capturar a “el Monstruo”, pero nunca acudió. “Salió a negarlo y yo pasé las pruebas de esa reunión y ahora se jacta de decir que se inició todo este procedimiento en su gestión cuando no es así. Es una mentira, un cinismo único”, manifestó.
Sobre los videos de abril de Paraguay, donde Erick Moreno afirma que le pasaron la voz de la Dirincri y acerca de las declaraciones de la pareja de Moreno cuando fue capturada y aseguró un policía le informó que estaba siendo perseguida, Rivadeneyra comentó: “Ahí están las pruebas”.
Erick Moreno Hernández, de 42 años es el cabecilla de la banda criminal “los Injertos del Cono Norte”, con base en Lima Norte y extendida a varias regiones del país, según el ministerio del Interior, que detalla que cometían secuestros extorsivos, homicidios por encargo, cobro de cupos a transportistas y comerciantes, además de tráfico de armas y drogas, entre otros delitos graves. Entre 2023 y 2024 se le vinculó con al menos tres secuestros, incluido el de la empresaria Jackeline Salazar, quien permaneció once días cautiva. Los delincuentes usaban teléfonos encriptados y sistemas digitales seguros que facilitaban su operación dentro y fuera del Perú.
El sujeto había tejido una red de protección y corrupción en entidades públicas, lo que habría frustrado varias intervenciones policiales. Interceptaciones telefónicas revelan que Moreno coordinaba con sus principales colaboradores, Yojairo Arancibia (“JJ”) y Jeffrey Hidalgo (“Cachete”), posibles ataques contra comisarías y obras de construcción como represalia o mecanismo de intimidación. En los diálogos se oyen frases como “tenemos que matar cantantes” o “hay que tumbar uno.
También planearon la compra de un dron “kamikaze” por S/3.000 para emplearlo contra una instalación policial. En otro audio, Moreno avala varios asesinatos, entre ellos el del cantante Paul Flores, conocido como “el Russo”, ocurrido poco antes del atentado con explosivos contra un bus de la agrupación musical Armonía 10, con el que asesinaron a Flores.
