Las fiscales Carolina Delgado y Alejandra Cárdenas denunciaron que se les ha removido de la Primera Fiscalía Suprema Especializada en Delitos Cometidos por Funcionarios Públicos por decisión del propio fiscal de la Nación interino, Tomás Gálvez Villegas, pese a que su despacho investigaba al propio Gálvez por presuntos delitos de cohecho y tráfico de influencias vinculados al caso Los Cuellos Blancos del Puerto.
La práctica tanto en el Estado como en el sector privado es abstenerse cuando se es juez y parte o cuando hay conflicto de intereses, pero eso no le ha importado a Gálvez.
Después de apartárseles de dicho caso, ambas magistradas fueron enviadas de regreso a sus plazas de origen, en Sullana y Arequipa.
El programa “Punto final”, señala que Delgado indicó que su salida se produjo luego de responder un oficio en el que confirmó la existencia de una investigación preliminar contra Gálvez.
Añade que Gálvez fiscal interino la habría citado a su despacho para reclamarle por ese informe y sugerirle renunciar. Días después, el 30 de octubre, se publicó en El Peruano la resolución que oficializó su cese y el de su adjunta.
Las dos fiscales alertan que esta decisión buscaría frenar el avance de las investigaciones relacionadas con el caso Cuellos Blancos y otras causas sensibles.
La fiscal Cárdenas, además, tenía a su cargo diligencias sobre la exfiscal de la Nación Patricia Benavides y exmiembros de la Junta Nacional de Justicia, en una causa que se encontraba en apelación.
