El mal uso de los teléfonos ha provocado la aparición de las psicopaTIClogías como la nomofobia, la FoMO o el efecto Google.
¿No puedes estar sin tener el móvil a mano? Pues sufres nomofobia. Esta es solo una de las psicopaTIClogías que han surgido debido al mal uso de los smartphones y las redes sociales. Se denominan así para diferenciarlas de los trastornos de salud mental que ya están establecidos y diagnosticados por organismos oficiales como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su irrupción no es extraña si se tiene en cuenta que según un estudio elaborado por Oracle Marketing Cloud, cada persona consulta su móvil ciento cincuenta veces al día. ¿Pero cómo se manifiestan estas psicopaTIClogías? Manuel Armayones, profesor de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), las analiza en el libro El efecto smartphone. Conectarse con sentido (Editorial UOC), en el que explica las estrategias que hay que llevar a cabo para superar estas adiciones.
Aunque ni la OMS ni los ministerios de los diferentes países no han reconocido, de momento, la adicción a internet en los sistemas de clasificación de enfermedades mentales, cada vez hay más personas que buscan tratamiento psicológico porque tienen la percepción de perder el control ante su teléfono y se sienten «enganchados». En este sentido Armayones deja claro que no son las nuevas tecnologías las que «enganchan» sino las personas que, en función de su estado emocional, pueden hacer un uso abusivo de ellas. Cuando se llega a este punto -añade- son los especialistas los que tienen que determinar qué orientaciones hay que dar para solucionarlo.

