Jorge Manco Zaconetti
| Lo cierto y evidente es que ante una crisis financiera internacional nuestro país se vería fuertemente afectado, por nuestro enganche a las políticas del FMI y Banco Mundial. En todo caso, hay un “costo de oportunidad” dejado de percibir por solamente tener 34.6 toneladas de oro como respaldo en nuestras reservas internacionales, tantas toneladas como Bolivia, que a marzo de 2024 tenía 34.7 toneladas de oro como reservas internacionales y lejos de Venezuela, un país en crisis que tiene 161 toneladas de oro como reservas internacionales. ¡El sentido común y la historia monetaria nos enseñan que lo más seguro es tener oro contante y sonante en lugar de papeles! |
Por diversos factores geopolíticos pero en especial las bravuconadas de Donald Trump de hacer nuevamente “grande a los Estados Unidos de Norteamérica” como por ejemplo apropiándose de Groenlandia que históricamente forma parte del reino de Dinamarca; de controlar el Canal de Panamá limitando a las empresas chinas, teniendo en la mira los negocios chinos que utilizarán el Mega Puerto de Chancay en el Perú; de imponer mayores aranceles a las importaciones provenientes del Canadá, México y claro está de la República Popular China violentando los tratados de libre comercio firmados; el compromiso de disminuir el gasto militar norteamericano en la OTAN entre otros exabruptos diplomáticos, etc.
Todo ello, más los conflictos no resueltos del Oriente Medio y la guerra entre Ucrania y Rusia, han provocado un alza inesperada del precio del oro cuya cotización al 10 de febrero del presente año alcanzó un récord nunca experimentado: US $ 2,938 dólares la onza con tendencia a seguir trepando.
Si al 26 de diciembre del año pasado el precio de la onza troy de oro era de US$ 2,626 dólares prácticamente en menos de dos meses el precio se ha incrementado en más US $ 312 dólares lo que representa una variación de casi 12 %. Ello alimenta la especulación, la volatilidad y las inversiones en el metal amarillo. Siendo nuestro país un importante productor formal, informal e ilegal aurífero resulta evidente que la sed insaciable por explotar el metal amarillo se dispara a lo largo y ancho del país, con todo lo que ello significa en mayores ingresos y utilidades declaradas y no declaradas, una mayor informalidad y violencia en su explotación, con atentados a la vida de los trabajadores; y sobre todo con una mayor contaminación ambiental pues no debemos olvidar que para obtener un kilo de oro se requiere por lo menos dos kilos y medio de mercurio, que tarda más de 100 años en disolverse en la naturaleza.

En verdad, un incremento del precio internacional del oro que debiera tener un efecto positivo termina siendo en su contrario por la grave informalidad e ilegalidad existente gracias al apoyo de congresistas financiados por la minería ilegal, de partidos políticos afines, autoridades locales tolerantes, e incluso con miembros de la Policía Nacional comprometidos con la minería ilegal etc. y toda una cadena de suministro que está detrás de la minería ilegal e informal: explosivos, mercurio, maquinaria, combustibles hasta bancos entre otros.
En el caso del oro, en varios artículos hemos denunciado la grave informalidad e ilegalidad en la producción de oro, que en promedio representa un desbalance creciente entre la producción de los volúmenes exportados según la información del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) y la producción fiscalizada por el propio Ministerio de Energía y Minas (MINEM), que procesa la propia información proporcionada por las empresas formales; este desbalance fácilmente supera los dos millones de onzas en promedio anual, sin contar la producción que sale de contrabando hacia Bolivia y el Ecuador, que resulta superior a los 1.5 millones de onzas por lo menos.
Con precios internacionales del oro que bordean los US $ 3,000 dólares y con bajos costos de producción interno en nuestro país con costos que van de los U$ $ de 800 a US $ 1,000 dólares la onza, se podría afirmar que las empresas formales, informales e ilegales están obteniendo ganancias extraordinarias, una alta renta diferencial con grave deterioro ambiental pero que afecta los ingresos fiscales por la grave evasión de la minería ilegal.
En 2023 los ingresos de exportación por el oro registrado por el BCRP fueron de US $ 10,893 millones, con una producción de 5.6 millones de onzas. A setiembre de 2024 los ingresos de exportación sumaron los US $ 10,888 millones con una producción registrada de 4.7 millones de onzas. Con estos niveles oficiales y formales de producción exportada el Perú ocupa el 9.º puesto a nivel mundial, lo cual es una subestimación ante el grave contrabando hacia Bolivia y Ecuador, con todo lo que ello significa.

MAYORES EXPORTADORES
El año 2024 ha sido altamente rentable para las empresas privadas formales como la Mra. Yanacocha con operaciones en Cajamarca, que ha tenido ingresos de exportación de US $ 841.3 millones de dólares superando los ingresos obtenidos en 2023, que sumaron los US $ 530.3 millones de dólares, a pesar de los rendimientos decrecientes. En tal sentido su principal accionista la trasnacional norteamericana Newmont ha tenido utilidades extraordinarias que se licuan en su estructura de costos, por las diversas partidas que carga al costo de ventas, como depreciaciones, amortizaciones, regalías, agotamiento entre otros.
El segundo lugar en las exportaciones de oro en 2024 lo tiene la empresa Procesadora Sudamericana SRL una refinera del metal amarillo que adquiere la producción de terceros, y sus accionistas están conformados por las empresas Tecnofil S.A., Corporación Aceros Arequipa, e Industrias Electroquímicas S.A., sus ventas externas alcanzaron los US $ 756.5 millones de dólares superando los ingresos de 2023, que sumaron los US $ 580.3 millones de dólares.
El tercer lugar en las exportaciones de oro en el 2024 lo tiene la empresa de capitales nacionales del grupo Arias Dávila, la Cía. Mra. Poderosa, que en la provincia de Pataz en La Libertad ha experimentado una serie de atentados con decenas de muertos, por la irrupción en sus concesiones de grupos armados que pugnan por el control y explotación que la empresa minera ha destinado a la explotación de los mineros artesanales.
La Cía. Mra. Poderosa, en 2024 sus ventas externas alcanzaron los US $ 669.3 millones de dólares, superando los ingresos de 2023, que llegaron a ser de US $ 529 millones de dólares.
En un cuarto lugar los ingresos de exportación de la Mra. Boroo Misquichilca S.A. antes Lagunas Norte de la transnacional Barrick también con operaciones en tajo abierto en la sierra de La Libertad, fueron de US $ 512 millones de dólares, superando los ingresos del 2023 que sumaron los US $ 337 millones de dólares, todo ello gracias al efecto precio.

Por último, en un quinto lugar por ingresos de exportación se ubica el Consorcio Minero Horizonte de los herederos del Dr. Navarro Grau, también con operaciones en la sierra de La Libertad con US $ 488 millones de dólares, superando los US $ 391 millones de dólares alcanzados por ingresos de exportación en 2023.
Sin embargo, no deja de ser contradictorio, y hasta una paradoja, que siendo nuestro país un importante productor aurífero con más de siete de millones de onzas anuales, entre la producción formal, informal e ilegal, en la composición de las Reservas Internacionales del Perú solamente 34.6 toneladas de oro constituyen parte de nuestras reservas internacionales que resultan equivalentes al 4 %, que en el Resumen Informativo del mes de febrero del 2025 del BCRP estaban valorizadas en US $ 3,334 millones de dólares.
Sin embargo, el grueso de nuestras reservas internacionales por un valor de US $ 69,180 millones de dólares de un total de US $ 83,349 millones (100%), están constituidas en Valores Líquidos (83%) que están constituidas por papeles, por títulos de deuda soberana, emisiones de organismos supranacionales básicamente del FMI, derechos especiales de giro y depósitos en entidades públicas extranjeras.
Lo cierto y evidente es que ante una crisis financiera internacional nuestro país se vería fuertemente afectado, por nuestro enganche a las políticas del FMI y Banco Mundial. En todo caso, hay un “costo de oportunidad” dejado de percibir por solamente tener 34.6 toneladas de oro como respaldo en nuestras reservas internacionales, tantas toneladas como Bolivia, que a marzo de 2024 tenía 34.7 toneladas de oro como reservas internacionales y lejos de Venezuela, un país en crisis que tiene 161 toneladas de oro como reservas internacionales. ¡El sentido común y la historia monetaria nos enseñan que lo más seguro es tener oro contante y sonante en lugar de papeles!
Diario Uno, 15.02.2025
