En el país de la minería responsable, sostenible y amiga del desarrollo, el clamor de algunos valientes afectados nos permite ver, al menos eventualmente, que la realidad no es tan dorada como nos la pintan a diario por radio y TV varios spots de la Sociedad Nacional de Minería y Petróleo. Spots que presentan, desde distintos ángulos, una minería del todo inmaculada e infalible, llevando a su máxima expresión el tono optimista de los estudios de impacto ambiental, sobre todo en el aspecto del manejo de impactos socioambientales negativos.
Lo que agrava la denuncia de los ex trabajadores de Yanacocha es el dato de que 400 trabajadores más estarían por ser despedidos por las mismas razones que ellos, lo cual la empresa debería corregir o desmentir pronto. Además de atender como se debe la salud de sus 30 ex trabajadores, cuya valiente denuncia ha revelado, una vez más, el lado oscuro de la explotación aurífera en Cajamarca. Un antecedente de esta situación se dio en enero pasado, cuando el ex trabajador de la minera Luis Alejandro Montoya Escalante, también intoxicado con mercurio y con síntomas físicos y sicológicos, exigió que Yanacocha cubra los gastos de su tratamiento médico, sin ser atendido rápidamente por la empresa. Por todo lo anterior, el Estado peruano y la minera deben corregir pronto su lentitud de reflejos para atender debidamente a quienes contribuyen con la generación de riqueza y a quienes son víctimas de su mal proceder.
EL E-COCHASKI Nº 35. Notas socioambientales del Perú (y allá). Lima, 1 de noviembre del 2009.

1 comentario
AHORA QUE HAN QUEMADO A RIO BLANCO ENPIURA QUE OPINAN?? LAS INVERSIOENS SON RIESGOSAS.