Sanae Takaichi
Ante un posible mayor estímulo gubernamental del mandato de la primera ministra Sanae Takaichi impulsó los rendimientos de los bonos del gobierno japonés a muy largo plazo se dispararon a máximos históricos, no experimentados en décadas, pues los inversores están inquietos ante los ambiciosos planes de gasto Takaichi y los crecientes riesgos fiscales.
La administración de Takaichi, en el cargo desde octubre, se refleja en el comportamiento de los bonos, cuyo rendimiento a 20 años se disparó hasta el 2,75%, su nivel más alto desde 1999, seguidos de cerca por los bonos a 30 y 40 años.
Este incremento evidencia la preocupación de los mercados por el interés de Takaichi en un fuerte estímulo fiscal, especialmente por un posible paquete de gasto de 17 billones de yenes (US$110 mil). A la par, se observan datos económicos más débiles, pues la economía japonesa se contrajo casi un 2% el trimestre pasado, en contraste con la seguidilla de crecimiento de seis trimestres consecutivos. La baja es consecuencia de la caída de las exportaciones por los aranceles estadounidenses, lo que lleva a los inversores a prever una avalancha de nuevos bonos. Una mayor oferta podría mantener al alza los rendimientos, aumentando la presión sobre la ya elevada deuda de Japón y debilitando el yen, que retrocedió a 155 yenes por dólar estadounidense.
El alza de los rendimientos a largo plazo de Japón causa incertidumbre en los grandes fondos de pensiones nacionales y los inversores globales y el encarecimiento de los préstamos podría hacer que la deuda pública japonesa sea menos atractiva, lo que inclinaría la atención de los inversores de las acciones locales, que apenas ahora empiezan a destacar entre los compradores extranjeros.
Un mayor gasto público recuerda a la estrategia de Abenomics (en referencia al ex primer ministro Shinzo Abe), pero ahora con una deuda mayor y una población cada vez más vieja. Los prestamistas internacionales y las agencias de calificación crediticia analizan si Japón puede gestionar estos riesgos sin caer en una situación aún más crítica. El tiempo dirá si la gestión de esta coyuntura podría influir en su propia trayectoria económica y servir de guía para otras naciones desarrolladas que mantienen una deuda excesiva y una fuerza laboral envejecida.

1 comentario
Uy ya caen las bolsas en unas semanas