Jorge Manco Zaconetti
He participado en más de una oportunidad en las conferencias promovidas por la Escuela de Formación del Movimiento ANTAURO que significa la “Alianza Nacional de Trabajadores, Agricultores, Universitarios, Reservistas y Obreros”, que tiene como líder histórico al mayor del ejército en retiro Antauro Igor Humala Tasso, que aparece bien posicionado en las encuestas privadas, muy cerca a la Sra. Keiko Fujimori. Su sola presencia política provoca pánico en los sectores empresariales, por su posición radical “antisistema”, con un programa económico que nos hace retroceder a los años setenta del siglo pasado.
Al margen de cualquier diferencia política e ideológica se debe reconocer que tiene un gran capital político sobre todo en los sectores más pobres del país, el cual se expresará en las elecciones del 2026 en una bancada importante, gracias a la campaña permanente que realiza a nivel país. Es más, la gran prensa concentrada al dedicarle las portadas de los diarios casi todos los días con la finalidad de destruirlo contradictoriamente, contribuyen a su popularidad.
El mayor en retiro Antauro nacido en 1963 educado en el colegio Franco Peruano, y en la Escuela Militar de Chorrillos tiene una sólida formación en la historia del Perú y de los sucesos internacionales, y como lo ha señalado en varias oportunidades ha dejado de lado la “vía insurreccional” para llegar al poder optando por el camino democrático expresado en la votación electoral.
Habiendo purgado casi 18 años en prisión como los viejos políticos se ha formado en una lectura voraz tratando de suplir las deficiencias de la formación militar, pues solamente cuando se llega a ser coronel en actividad se accede a la “Escuela Superior de Guerra”, donde llevan cursos de economía macro y micro, política internacional, filosofía, geopolítica entre otras materias.
En tal sentido recuerdo desde que conversamos en el 2023, de los 10 puntos fundamentales de su Programa de Gobierno, solamente manifesté mi acuerdo con la necesidad de un adelanto de elecciones ante la designación de la Sra. Dina Boluarte como presidenta de la república, y la necesidad de establecer el “Servicio Militar Obligatorio” sin excepciones como lo tiene Chile, Israel y otros países.

Es decir, nuestro país necesita que sus jóvenes tengan una formación militar moderna, con valores morales, amor a la Patria, cumpliendo el paradigma de “mente sana en cuerpo sano”.
Ello sería toda una revolución en nuestras fuerzas armadas, no solamente por el lado presupuestal, sino por el descrédito y corrupción que se reproducen en los altos mandos que llegó a su máxima expresión en la década infame del fujimorismo, donde un capitán en retiro acusado de alta traición como Vladimiro Montesinos, era en la práctica el jefe de las fuerzas armadas.
En los demás puntos expresé mi desacuerdo con las políticas de expropiaciones y nacionalizaciones de la gran minería en especial del cobre que está pasando por una coyuntura internacional favorable por los altos precios para los países productores del metal rojo.
Igualmente estatizar y nacionalizar el Gas de Camisea, las empresas agroexportadoras, de generación eléctrica e incluso intervenir la libertad de prensa con la estatización de la gran prensa no solamente sería un contrasentido, sino la reproducción de políticas estatistas que han fracasado en la historia.
El derrumbe de las economías socialistas como la URSS desde 1989 y la aplicación de políticas de mercado en la República Popular China desde 1982 a la actualidad, nos deben servir de lecciones básicas para la aplicación de una “Nueva Política Económica” que tenga como eje central la negociación estratégica con las empresas transnacionales que necesitan el abastecimiento de materias primas como el cobre en especial, por la transición energética que será intensiva en el consumo del cobre en la electromovilidad, las casas inteligentes, las energías limpias como las eólicas y solares.

Proyecciones de consultoras internacionales señalan que habrá un grave desequilibrio entre la oferta global y demanda global de cobre y se requerirán más de 45 millones de toneladas lejos de los 25 millones producidas en el 2021. Nuestro vecino del sur, Chile está mejor posicionado en minería en relación a nuestro país, pues ocupa el primer lugar de la producción mundial de cobre, teniendo a la empresa estatal Codelco como un enérgico protagonista explicando el 25 % de la producción cuprífera, de los casi 5.5 millones de toneladas que produce dicho país.
TRANSNACIONALES CUPRÍFERAS
Si bien con el mayor Humala es mutua nuestra admiración por el Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada 1968/1975, con el general Juan Velasco Alvarado como presidente de facto y el apoyo de un conjunto de coroneles con mando de tropa en las diversas divisiones de nuestro ejército; el Gobierno Revolucionario sorprendió a los propios servicios de inteligencia de USA pues se pensaba que éste gobierno era un golpe militar tradicional en nuestra historia. Las más importantes reformas económicas y políticas como la Reforma Agraria cambiaron al país, y liquidaron a la vieja oligarquía, por ello encuestas privadas señalan en más del 56 % de los interrogados que el gobierno del “Chino Velasco” ha sido el mejor de la historia republicana.
Sin embargo, hoy día no sería posible una reproducción de las políticas de nacionalizaciones y estatizaciones, pues éstas han fracasado por su ineficiencia económica, por el manejo populista de las empresas públicas si no existe consenso político de las clases dirigentes como lo tiene Chile con su petrolera estatal ENAP o la estatal de cobre Codelco; como también lo reproduce Colombia con su petrolera estatal Ecopetrol que se maneja en el mercado como una empresa privada.
Al margen de la protección global de los organismos multilaterales a las inversiones privadas, como el FMI, Banco Mundial, BID, CIADI y en general de la banca privada, nuestro país se convertiría en un paria financiero internacional. Esta política ya la vivimos con el gobierno irresponsable, corrupto y populista de Alan García en 1986/1990.
En el caso del Perú, teniendo a la República Popular China como principal inversionista con más de 31 mil millones de dólares en diversos sectores de la economía como la energía, gas, y minería no sería posible nacionalizar o estatizar a las empresas de capitales chinos sin asumir un alto costo. Como quedarían las expectativas económicas del Megapuerto de Chancay que tiene como principal accionista a la empresa estatal china Cosco Shipping Ports que tiene una participación del 60 %.
En tal sentido también hago una referencia a la transnacional Shougang Hierro Perú que opera el hierro de Marcona, elevando la producción de 6 millones de toneladas anuales en 1995 a más de 19 millones en el presente, con importantes inversiones. En el mismo sentido, no se podría estatizar la minera Las Bambas que tiene como principal accionista a Guoxin International Investment Co. Ltd. Con el 85 % de participación accionaria, sin asumir altos costos. Las consecuencias serían gravísimas para la economía peruana.

En verdad, con las transnacionales norteamericanas, canadienses, suizas, mexicanas, brasileñas, inglesas, australianas, chilenas, chinas y peruanas se debe imponer una negociación estratégica para incrementar la producción con un mayor grado de elaboración. Así, en lugar de exportar concentrados de cobre, se debe vender cobre fino que tiene un mayor precio internacional. En esa línea de pensamiento negociar el fortalecimiento y puesta en marcha el Complejo Metalúrgico de La Oroya, paralizado desde el 2010, como parte de una política de promoción de un mayor valor agregado.
Por último, y lo más importante consiste en negociar una mayor contribución tributaria de parte de las empresas mineras que gozan de regímenes tributarios especiales, beneficios tributarios y devoluciones de impuestos que generan desequilibrios fiscales. Volveremos sobre el tema.
Diario Uno, 18.01.2025
