Indignados transportistas bloquearon la avenida Gambetta, en el Callao en protesta por la incapacidad del gobierno en frenar la ola delictiva que esta vez acabó con la vida de José Johnny Esqueche Ningles.
El asesinato fue perpetrado cerca del paradero Z, en momentos en que el conductor manejaba una unidad rumbo a Ventanilla, cuando dos hampones a bordo de una motocicleta lo interceptaron y dispararon repetidamente.
Esqueche, de 47 años, falleció poco después en un centro de salud. Deja tres huérfanos menores de edad.
La incapacidad del gobierno mantiene en situación vulnerable a todos los peruanos, en especial a los conductores. En esta zona se cuentan tres muertes recientes, lo que crea un clima de temor.
La violencia y terrorismo no cesa, en plena protesta, algunos participantes recibieron mensajes extorsivos en grupos de WhatsApp, donde amenazan a los conductores de las rutas entre Ventanilla y Lima sobre la necesidad de realizar pagos para evitar nuevos ataques.
La policía vigila, con una vigilancia poco efectiva. Es estado de emergencia y se ha prohibido circular a dos personas en una moto, pero ante la falta de control esta norma es burlada y este crimen se cometió con esa modalidad en motcicleta, sin embargo el show diario de paseo de ministros y el presidente Jerí busca calmar, pero no ataca de forma efectiva.
Cansados de los ataques y extorsiones, decenas de transportistas bloquearon este martes la avenida Néstor Gambetta, en respuesta al asesinato de un conductor. El bloqueo se extiende desde el paradero Santa Fe hasta la zona de Zeta gas, previo a llegar a Pesquero, en Ventanilla.
La acción se realiza desde la madrugada, los manifestantes han impedido el paso de vehículos hacia Lima y Ventanilla, provocando la interrupción completa del servicio de transporte público en ese corredor.
Los transportistas señalan que la medida busca una paralización total y el apoyo de todos los gremios de transporte de la zona, debido a la ola de extorsiones que afecta al sector desde hace varios meses y del temor creciente por la presencia de bandas criminales.
Los extorsionadores exigen diez soles por unidad en Lima y cinco soles en el Callao. Las bandas, que operan en ambos distritos, buscan retener “cupos” de todas las empresas de transporte y han emitido amenazas a los choferes, en algunos casos mediante mensajes enviados en medio del bloqueo.
Los manifestantes lamentan que haya efectivos policiales que estén coludidos con los extorsionadores, según declaran.
