La Santa Sede no participará en el “Board of Peace” debido a su naturaleza particular, que claramente no es la de otros Estados, explicó el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, en durante la reunión bilateral celebrada en Roma con el Gobierno italiano en el Palacio Borromeo, sede de la Embajada de Italia ante la Santa Sede, con motivo del aniversario de la firma de los Pactos de Letrán. También estuvo presente en la reunión el presidente de la República, Sergio Mattarella.
En respuesta a las preguntas de los periodistas sobre la participación de Italia en calidad de observador en “Board of Peace”, Parolin señaló que “hay algunos puntos que provocan perplejidad. Hay cuestiones críticas que necesitan ser explicadas”, dijo y subrayó que se está intentando dar una respuesta. “Sin embargo, para nosotros, hay algunas cuestiones críticas que necesitan ser resueltas”. Una preocupación, explicó el cardenal, es que, a nivel internacional, es principalmente la ONU quien gestiona estas situaciones de crisis. Este es uno de los puntos que hemos enfatizado.
Como se sabe, la Junta de Paz o Board of Piece es una iniciativa del presidente de los Estados Unidos donde participan solo los países invitados por los EE. UU., los cuales deben aportar mil millones de dólares. Diversos países europeos ya han rechazado unirse porque esta junta se atribuye funciones que corresponden a las Naciones Unidas.
La se centraba en normas internas que otorgan amplias facultades al presidente onald Trump , el único mencionado, incluyendo la facultad exclusiva para nombrar y destituir a miembros, establecer agendas y emitir resoluciones, mientras que otros miembros solo podían obtener la permanencia mediante el pago de una cuota de 1.000 millones de dólares, lo que dejaba el control efectivo concentrado en manos de Trump.
Supuestamente ayudarán a Gaza, pero es un insulto que la junta sea presidida con poder absoluto por los EE. UU., país cogenocida que avala el genocidio de palestinos por parte de Israel. El insulto todavía es más grande porque en el directorio se incluye al estado genocida de Israel y no a Palestina.
Esta junta también huele mal porque Trump y su yerno han manifestado interés en usurpar territorio palestino para desarrollar obras inmobiliarias turísticas desplazando a los palestinos, a quienes desean desaparecer totalmente asesinándolos e incluso exigiendo a otros países que los reciban en destierro.
