► No es la admiración por Israel: es el miedo a escándalo liquidador
► Continuo temor de políticos degenerados de la lista de Epstein
► Judíos terminan de corromper y someter a políticos de EE.UU.
Jonas E. Alexis
Un impactante artículo en The Times of Israel ha insinuado abiertamente que Israel está castigando al presidente Donald Trump filtrando los archivos de Jeffrey Epstein como represalia por salirse de la agenda del Primer Ministro Benjamín Netanyahu.
Escrito por Yospeh Janowski, el artículo prácticamente admite que el escándalo de Epstein, que estuvo inactivo durante mucho tiempo, ahora se está utilizando como palanca contra el expresidente. El mensaje entre líneas es inconfundible: obedezca o enfrente la destrucción política.
El momento es demasiado preciso para ignorarlo: las filtraciones de Epstein, inactivas durante mucho tiempo, se reavivaron repentinamente justo después de que Trump criticara abiertamente a Netanyahu por las acciones militares israelíes. Janowski incluso marca la lista de “ofensas” de Trump contra sus “amos”:
—Atreverse a criticar públicamente a Netanyahu después de que la metralla israelí impactara una iglesia cristiana en Gaza.
—Permitir que los funcionarios estadounidenses llamen a Netanyahu «loco» por los imprudentes y abusivos ataques aéreos en Siria.
—Permanecer impasible mientras [el senador] Mike Huckabee criticaba a Israel por negar visas a grupos evangélicos.
—Rechazar el insistente pedido de Israel de bombardear sin cuartel las instalaciones nucleares de Irán durante una semana, atacando solamente la planta de Fordow pero negándose a continuar bombardeando a las órdenes de Israel.
Y luego viene la advertencia no tan sutil: «Quizá Trump se dé cuenta de que realmente no vale la pena empezar a provocar a Israel.”
Para aquellos familiarizados con los antecedentes de Epstein, los matices son explosivos. Epstein y su socia Ghislaine Maxwell desde hace mucho tiempo han sido vinculados por múltiples fuentes creíbles, incluidos exoficiales de inteligencia, a una operación de chantaje sexual de la inteligencia israelí.
Esta presunta red fue diseñada para atrapar a políticos, empresarios y académicos de alto perfil utilizando niñas menores de edad, asegurando [a los clientes] que podrían ser controladas de por vida.
El exoficial de inteligencia israelí Ari Ben-Menashé ha afirmado abiertamente que tanto Epstein como Maxwell trabajaban para la inteligencia militar israelí.
Del propio padre de Maxwell, Robert Maxwell, se ha documentado ampliamente, incluso en los principales medios de comunicación, que era un agente del Mossad desde hacía mucho tiempo.
A su funeral en Israel asistieron varios exjefes del Mossad y primeros ministros israelíes, lo que subraya la profundidad de esos lazos.
Cuando Janowski enmarca las filtraciones de Epstein como “Providencia Divina” y pide la adhesión a las leyes noájidas1, no es la voz de la reflexión espiritual lo que se escucha, es la voz del poder que recuerda a los líderes [sometidos] que hay reglas que deben obedecer o enfrentar la ruina.
Si el blog [de Janowsky] realmente refleja el pensamiento de los agentes de poder alineados con Israel, es una admisión abierta de interferencia extranjera en el proceso democrático de otras naciones, incluido Estados Unidos.
La sugerencia es clara: los presidentes estadounidenses pueden ser extorsionados para que se sometan; y si se resisten, la información dañina saldrá “milagrosamente” a la superficie en el peor momento posible.
La pregunta más amplia se vuelve escalofriante: ¿cuántos otros líderes, en Europa, en Canadá, en Australia, se han visto comprometidos de manera similar?, ¿cuántas políticas, guerras y acuerdos comerciales han sido moldeados no por la voluntad democrática, sino por la silenciosa coerción de una red de inteligencia extranjera que mantiene en reserva archivos del escándalo?
El artículo de Janowski puede haberse publicado como un artículo de opinión, pero el subtexto2 es innegable. La operación Epstein no fue solo un espectáculo secundario perverso, fue un arma. Y como todas las armas, se puede desenvainar cuando alguien poderoso [los extorsionadores judíos] decide que es hora de enviar un mensaje.
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1 Los noájidas son los descendientes de Noé (en hebreo Nóaj), o sea la humanidad. Se rigen por leyes básicas (monoteísmo, no idolatría, no al robo, no al asesinato, no a la blasfemia, etc.), válidas en cualquier religión. La religión de los noájidas es anterior al Judaísmo y al Cristianismo. [Nota de Con nuestro Perú]
2 El subtexto es el mensaje o sentido no expresado, lo que más bien se deduce o infiere de algo dicho o escrito. [Nota de Con nuestro Perú]
Traducción de Con nuestro Perú de
“Israeli Newspaper Says Trump Is Being Punished With Epstein Leaks For ‘Disobeying His Masters’” en
Veterans Today 12-09-22025
