Andrew Mountbatten-Windsor, expríncipe Andrés y hermano del rey Carlos III de Inglaterra, fue arrestado hoy jueves como parte de la investigación que se le sigue por presunta mala conducta en un cargo público que ocupó en calidad de enviado comercial del Reino Unido, según informó la policía.
“Permítanme decirlo claramente: la ley debe seguir su curso”, declaró rey Carlos III en un comunicado tras conocerse la noticia del arresto del exmiembro de la realeza.
La Policía emitió el jueves por la mañana un comunicado en el que no identificó a Andrés, pero indicó que se están realizando registros en domicilios de Berkshire y Norfolk, mientras que un hombre de unos sesenta años permanece bajo custodia policial. Andrés Mountbatten-Windsor cumplió 66 años el jueves.
“Es importante que protejamos la integridad y objetividad de nuestra investigación mientras trabajamos con nuestros socios para investigar este presunto delito”, decía el comunicado.
“Comprendemos el gran interés público en este caso y proporcionaremos actualizaciones oportunamente”, aindicó.
En el comunicado tras la noticia de su arresto, señala que “lo que sigue ahora es el proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto se investiga de la manera adecuada y por las autoridades competentes”.
“En esto, como ya he dicho, cuentan con nuestro pleno y sincero apoyo y cooperación”, declaró el rey Carlos III. “Permítanme decirlo claramente: la ley debe seguir su curso”.
A primera hora de la mañana del jueves se avistaron coches de policía sin distintivos en Sandringham, Norfolk, donde reside desde que abandonó su hogar en Windsor.
Nuevas revelaciones de la semana pasada parecen indicar que Mountbatten-Windsor envió al financiero caído en desgracia y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein documentos potencialmente confidenciales cuando fue enviado comercial del Reino Unido. Familia real preocupada
La Policía de Thames Valley, al oeste de Londres, confirmó a principios de este mes que estaba evaluando las acusaciones de mala conducta en cargos públicos contra el expríncipe, por lo que
Carlos III a expresar su preocupación por las acciones de su hermano y a emitir un comunicado sin precedentes en el que señalaba que el Palacio de Buckingham estaba dispuesto a apoyar a la policía en su evaluación.
El Financial Times informó el martes que correos electrónicos muestran que Andrés aceptó ayudar a negociar un intercambio de 8.000 millones de dólares en efectivo por petróleo entre dos entidades extranjeras. El exmiembro de la realeza y un banquero con quien trabajaba estrechamente intercambiaron múltiples mensajes sobre el plan con Epstein, comenzando mientras el financiero aún se encontraba en arresto domiciliario por una condena de 2008 por solicitar relaciones sexuales a una menor de edad, según el periódico.
En octubre, el rey Carlos III despojó a su hermano de sus títulos reales y le ordenó desalojar su residencia en los terrenos del Castillo de Windsor.
La decisión se produjo tras años de controversia sobre la asociación de Mountbatten-Windsor con Epstein. En 2019, se retiró de sus funciones reales tras una desastrosa entrevista con la BBC sobre su amistad con Epstein. Andrés no ha sido acusado de ningún delito relacionado con Epstein y ha negado reiteradamente cualquier irregularidad.
En 2022, el entonces príncipe Andrés pagó un acuerdo a Virginia Giuffre, quien lo acusó de abusar sexualmente de ella cuando tenía 17 años. El monto del acuerdo no se reveló, aunque informes lo estimaron entre 7,5 y 12 millones de libras, dinero que le prestaron mayoritariamente la reina Isabel, el príncipe Felipe y el entonces príncipe Carlos.
Si bien no admitió haber cometido ningún delito, Mountbatten-Windsor reconoció el sufrimiento de Giuffre como víctima de trata de personas con fines de explotación sexual en un comunicado conjunto que anunció el acuerdo.
Mountbatten-Windsor afirmó no recordar haber conocido a Giuffre, a pesar de una fotografía que lo mostraba con el brazo alrededor de su cintura junto a Maxwell. Giuffre se suicidó en abril, a los 41 años, en su granja de Australia Occidental. Sus memorias póstumas, “Nobody’s Girl”, se publicaron en octubre.
