El presidente de los Estados Unidos Donald Trump se jacta del caos que ha causado a la economía internacional con los aranceles que impuso la semana pasada a 185 países.
Burlándose de la preocupación de muchos gobiernos, alardeó diciendo que diversos países se acercan a besarle el trasero.
“No dejen que algunos de estos políticos anden diciendo, ya saben, porque les digo que estos países nos están llamando, besándonos el trasero. Lo están haciendo. Se mueren por llegar a un acuerdo. Por favor, por favor, señor, lleguen a un acuerdo. Haré lo que sea. Haré lo que sea, señor”, dijo en la cena del Comité Nacional Republicano del Congreso, donde celebraron con risas.
Luego comentó: “Y luego veré a algún republicano rebelde, ya saben, algún tipo que quiere pavonearse, decir: ‘Creo que el Congreso debería encargarse de las negociaciones’. Les digo, ustedes no negocian como yo. El Congreso se encarga de las negociaciones, vendan a Estados Unidos rápido porque van a quebrar. Acabo de ver hoy a un par de sus congresistas decir: ‘Creo que deberíamos involucrarnos en la negociación de los aranceles’. Oh, eso es lo que necesito. Necesito a alguien que me diga cómo negociar. Les digo, la gente más feliz del mundo sería China. No estarían pagando el 104%, les digo, no estarían pagando nada”, dijo.
“Debido a que algunos de los acuerdos comerciales que firmaron mis predecesores como presidentes fueron tan malos, uno casi se pregunta quién los hizo. Fueron corruptos o estúpidos. No pueden ser de otra manera. Fueron estúpidos o corruptos”, indicó.
