Por Adrián Mac Liman*
El Primer Ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, logró un sólido apoyo para el proyecto de reformas aprobado en consulta popular el pasado fin de semana. El efecto, el 58% de los votantes se pronunció a favor de los cambios constitucionales sugeridos por el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), agrupación político-religiosa cuyo programa de gobierno hecho público antes de las elecciones generales de 2002 propugna la “remusulmanización de Turquía y la islamización de la diáspora residente en Occidente”. Curiosamente, los detractores de la opción ideológica defendida por Erdogan no escatiman esfuerzos para denunciar, véase condenar, la llamada “agenda oculta” de los islamistas turcos, dispuestos, según ellos, a convertir el país en… ¡una república islámica! Pero los partidarios del AKP insisten: “no hay conjura ni proyecto secreto; el programa de gobierno es transparente”.
Entre los 26 cambios constitucionales aprobados el pasado fin de semana destacan: la protección legal de los niños, huérfanos y viudas, la ampliación de los derechos laborales y sindicales de los funcionarios públicos, la modificación de las estructuras del Tribunal Constitucional y el Superior del Poder Judicial, la abrogación de la normativa legal que garantizaba la inmunidad de los militares artífices del golpe de Estado de 1980, la autoridad de los tribunales civiles a la hora de juzgar delitos perpetrados por miembros de las Fuerzas Armadas, etc.
Aunque la mayoría de los cambios van en “la buena dirección” (Bruselas dixit), algunos analistas estiman que el conjunto de medidas propuestas por el actual Gabinete de corte islámico puede interpretarse como un duro golpe contra las estructuras kemalistas de la República Turca, un intento de acabar con el sistema introducido por Kemal Atatürk en 1923 y con las correspondientes “válvulas de escape” que garantizan las estructuras laicas del Estado. Pero de ahí hasta resucitar el fantasma de la “república islámica” hay un verdadero abismo.
En los últimos años, el autor de estas líneas ha tenido ocasión de entrevistar a numerosos personajes públicos del país otomano, de contrastar sus pareceres respecto a este “Estado dentro del Estado” que es, para algunos, la cúpula castrense turca. “Hay que conseguir que los militares accedan en compartir el poder con los civiles”, confesaba un alto cargo del Ministerio de Asuntos Exteriores turco encargado de las negociaciones con Bruselas. “Por favor, que los europeos no toquen a nuestras Fuerzas Armadas. Hoy por hoy, los militares son el único estamento organizado, disciplinado, coherente, capaz de llevar a cabo una política basada en los intereses de Estado”, afirmaba el director de uno de los más prestigiosos centros de estudios sociales, un politólogo formado en las universidades occidentales.
La victoria de Erdogan, aplaudida en Bruselas, ha polarizado a la sociedad turca. Mientras la mitad de la población estima que Turquía conserva la voluntad y la esperanza de lograr su meta: el ansiado ingreso en el concierto de las democracias occidentales, la otra mitad teme que los cambios de hoy podrían abrir la vía a otras reformas, menos amables, vinculadas a la “agenda oculta” de los islamistas del AKP. Mientras, los detractores del sueño europeo de los 72 millones de otomanos, prefieren concederle a Erdogan el… ¡beneficio de la duda! Los comentarios sobran.
* Analista político internacional, Centro de Colaboraciones Solidarias

2 comentarios
es un tema dificil este, por muy estado laico que quiera parecer turquia, es al fin y al cavo una nacion 100% islamica, al entrar a la UE la economia craceria con un mercado de 46 millones de turcos, peor a la vez miles de musulmanes se desplasarian a las capitales europes en calidad de cuidadados europeos, levantando mezquitas, el cristianismo pasaria a la hostoria, y conoceriamos un nuevo continente llamado «eurabia»
Es un peligro los turcos son 90 millones aunque ataturk quiso laicizarlo los islamicos son fuertes en la mayoria., ya causan problemas en alemania francia austria y eso que son los islamistas mas moderados ademas son agresivos como en su pasado imperial, ir a turquia creyendo que es liberal es equivocarse , se usa hijad, nijab en zonas rurales, prohibidos propganda de otra religion, opresion a armenios y kurdos., miren en hi5 tagged facebook.