Las feroces inundaciones que azotan a Indonesia, Sri Lanka y Tailandia dejan hasta el momento al menos mil muertos en una zona del Sudeste Asiático que abarca unas 17 mil islas y una población de 285 millones.
Las masas de agua y lodo arremetieron con mucha velocidad y violencia. Los deslizamientos de tierra e inundaciones han azotado la isla de Sumatra, donde habitan unos 60 millones de personas.
En Sri Lanka, un país insular del sur de Asia con una población de 22 millones. Su capital, Colombo, se encuentra entre las zonas más afectadas.
En Tailandia, un país continental en la región del Mekong, en el sudeste asiático, con una población de 72 millones, la provincia sureña de Songkhla ha reportado el mayor número de muertes.
Sri Lanka e Indonesia despliegan ejércitos para ayudar a las víctimas de las terribles inundaciones.
El presidente de Indonesia declaró que la prioridad del gobierno ahora es cómo enviar de inmediato la ayuda necesaria, con especial atención a varias aldeas aisladas. El gobierno envió dos barcos hospitales y tres buques de guerra con ayuda a algunas de las zonas más afectadas, donde muchas carreteras permanecen intransitables.
En Sri Lanka, el gobierno solicitó ayuda internacional y utilizó helicópteros militares para llegar a las personas atrapadas por las inundaciones y deslizamientos de tierra provocados por el ciclón Ditwah.
El presidente Anura Kumara Dissanayake declaró el estado de emergencia para hacer frente al desastre.
El número de muertos por inundaciones y deslizamientos de tierra en Indonesia ha ascendido a 502, con 508 desaparecidos, según un recuento publicado por la agencia nacional de desastres.
La última cifra eleva el número de muertos por inundaciones en Indonesia, Sri Lanka, Tailandia y Malasia a más de 1,000.
La capital de Sri Lanka, Colombo, se prepara para más inundaciones. El ciclón Ditwah se ha alejado, pero los embalses desbordados y los ríos crecidos han inundado Colombo, y hay graves advertencias de que lo peor está por venir.
Los niveles de inundación están aumentando en algunas zonas, pero algunos residentes ignoran las peticiones del gobierno de evacuar sus hogares.
Más de 20 mil viviendas han sido destruidas y el número de muertos asciende a 334. Servicios como la electricidad y el agua siguen sin funcionar en aproximadamente un tercio del país.
Alrededor de un millón de personas en los 25 distritos de Sri Lanka se han visto afectadas por las inundaciones, según informa la oficina de coordinación de ayuda de la ONU, que añade que más de 180,000 personas de 51,000 familias se encuentran refugiadas en 1,094 centros de seguridad gestionados por el gobierno.
La ONU declaró informó que el ciclón Ditwah tocó tierra el 28 de noviembre antes de regresar a la Bahía de Bengala, provocando algunas de las inundaciones más graves que Sri Lanka ha sufrido desde principios de la década de 2000.
Precisa que más de 15,000 viviendas han sido destruidas, más de 200 carreteras permanecen intransitables, al menos 10 puentes han resultado dañados y que tramos de la red ferroviaria y la red eléctrica nacional se han visto afectados

La Agencia Indonesia de Meteorología, Climatología y Geofísica pronosticó tormentas eléctricas, con la posibilidad de fuertes vientos, truenos y relámpagos, en las provincias de Nusa Tenggara Occidental, Java Occidental y Kalimantan Meridional, entre otras.
También se esperan lluvias fuertes o moderadas en algunas comunidades cercanas a la capital, Yakarta, como la regencia de Bogor y la ciudad de Tangerang Meridional, según el medio Tempo.
Las autoridades afirman que las inundaciones han causado la muerte de al menos 442 personas en Sumatra y han dejado a otras 402 desaparecidas.
Este es el balance actual de los desastres:
El número de muertos por las destructivas inundaciones y deslizamientos de tierra en Sri Lanka, Malasia, Tailandia e Indonesia es de más de 1,000.
Al menos 340 personas han muerto en Sri Lanka, 176 en el sur de Tailandia y 442 en Indonesia.
Otras 402 personas están desaparecidas en las tres provincias de Indonesia: Sumatra del Norte, Sumatra Occidental y Aceh.
En Sri Lanka, 228 personas siguen desaparecidas.
En Malasia se cuentan dos fallecidos.
