En plena campaña electoral, Keiko Fujimori, alias “señora K”, simula preocuparse por el abastecimiento nacional de gas pretendiendo ser la gran solucionadora de la crisis causada por la deflagración del ducto de gas natural.
La extracción de gas de la región Cusco tiene más de dos décadas de actividad desde que se descubrió en 1986. En años y gobiernos sucesivos se ejecutó la extracción en los primeros años de este siglo y en 2005 se instaló la primera conexión domiciliaria con el gobierno de Alejandro Toledo.
Las propuestas para los contratos tuvieron diversas variaciones. Inicialmente se previó que se aseguren reservas al menos por 20 años para el mercado nacional antes de iniciar la exportación. Pese a que 20 años son escasos, esa escasa protección se quitó y se abrió las puertas a la exportación con menores condiciones.
Sabemos que nuestras reservas no son gigantes y ni siquiera se alcanzaron un horizonte de 20 años, por lo cual no se debía exportar. Países que se permiten exportar, como Rusia o Venezuela, tienene reservas para más de 200 años incluyendo la exportación.
En estos más de 20 años, los únicos que defendieron una política de reservar el gas para el Perú y no exportar fueron los miembros del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP). Posteriormente el Partido Nacionalista reclamó un lote para uso exclusivo del mercado peruano.
En todo ese tiempo los políticos estuvieron mirando de costado, dieron la espalda al CIP, principalmente el fujimorismo (siempre liderado por Keiko Fujimori), que tuvo sucesivamente mayorías en el Congreso, donde no sólo integraron la Comisión de Energía y Minas, sino que en varios periodos presidieron dicha comisión sin haber propuesto políticas en favor del Perú, como son:
- No exportar gas a menos que se compruebe la existencia de reservas gigantescas
- Masificar aceleradamente el uso de gas para viviendas, transporte e industrias (en más de 20 años tenemos menos de 2.5 millones de conexiones domiciliarias, cuando Colombia instaló 5 millones en 5 años)
- Construir plantas de reservas de gas para consumo nacional suficientes para varios meses, como existen en Europa
- Construir ducto alternativo en caso de accidente, pese a que el ducto que tenemos no lo financió la empresa explotadora del gas sino todos los peruanos en nuestras facturas de electricidad.
- Fijar el precio para el mercado nacional a menor valor que el gas exportado
El fujimorismo nunca se preocupó de estos puntos en dos décadas cuando tuvo poder político para exigirlo, no nos engañemos menos lo harán ahora, porque nunca les interesó el bienestar de los peruanos sino los negocios y aportes de las grandes empresas.
Adicionalmente, el delincuente Alberto Fujimori privatizó, los lotes 56 y 88 que estaban en poder del Estado con contratos en perjuicio del Perú para favorecer a las empresas del sector eléctrico con una serie de subsidios siendo el más importante la Garantía de Red Principal (GRP) que garantizaba la rentabilidad del transporte (TGP) donde en un principio estaban las mismas empresas accionistas de esos lotes 88 y 56, empresas que en lugar de invertir cargaron sobre los hombros de todos los peruanos la construcción del gasoducto Camisea-Lima, con un subsidio superior a los US$800 millones de dólares.
Pese a los antecedentes del fujimorismo, Keiko Fujimori cuestionó al actual ministro: “Hay que llamarle la atención al Gobierno, porque no han tomado las medidas de inmediato”, dijo a Canal y agregó: “No entiende la dimensión del problema y tiene cero sensibilidad frente a la preocupación real de las amas de casa y de los hermanos transportistas”, agregó.
Tuvo el descaro de decir: “Qué pena que los gobiernos anteriores no se tomaron las medidas preventivas para tener un ducto alternativo, sabiendo que el 50% de la energía de los peruanos viene justamente del gas”. Pero como vimos, el fujimorismo nunca lo exigió.
“Son los gobiernos los que exigen ciertas medidas, y las empresas tienen la obligación de cumplirlas (en referencia a la empresa operadora Transportadora de Gas del Perú, TGP), no ocurrió ni lo uno ni lo otro”, indicó Fujimori descargando toda la responsabilidad en los sucesivos gobiernos y no en el rol que debieron cumplir los congresistas.
Populismo loco
Mintiendo a la ciudadanía, propuso un bono para transportistas y ampliar la entrega de vales a las amas de casa como compensación ante el aumento del precio del gas, cuando el precio del gas para domicilios no se a suspendido ni ha subido.
“Y en tercer lugar, ver un periodo de gracia; esto hay que conversarlo con la Superintendencia de Banca y Seguro y con la SUNAT (Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria). Un periodo de gracia para suspender el pago de los créditos y también el pago del IGV”, dijo, pero la adquisición de taxis a través de un banco sólo comprende a una parte de los taxistas, pero sabe bien Fujimori que a los bancos no se les puede obligar a otorgar periodos de gracia. En todo caso, por este mes, en que ocurre esta crisis, lo más práctico sería los bancos cobren al Estado esta mensualidad, para que los taxistas la reembolsen al Estado a través de los bancos, una vez que concluyan el pago de su crédito.
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