Desde el primer día en la presidencia de la República, Keiko Fujimori anunció que solicitará facultades legislativas asegurando que serían para enfrentar el fenómeno El Niño y la inseguridad ciudadana. No obstante, circulan versiones de que pretende ampliar la solicitud a los ámbitos laboral, económico y de reorganización de instituciones, entre otros.
Existen muchas razones para no otorgar dichas facultades. En primer lugar, Keiko Fujimori carece de legitimidad al haber sumado solo 17% de las preferencias electorales en primera vuelta y una diferencia de solo miles de votos frente a Roberto Sánchez en medio de denuncias creíbles sobre escandalosas irregularidades, principalmente en el recuento de votos del exterior.
En segundo lugar, la ahora presidente aseguró varias veces que admira todo lo que hizo su padre sin lamentar ninguno de sus delitos graves de crímenes, latrocinios, violación de derechos humanos y copamiento del poder al enquistarse en dictadura. De modo que tranquilamente podría intentar hacer lo mismo.
En tercer lugar, en sucesivos congresos su partido obtuvo mayoría y en complicidad con otras bancadas se dedicaron desenfrenadamente a promulgar leyes en favor del crimen, en materia de economía para favorecer a ciertos intereses y otras contra el ambiente, además de aprovechar para cambiar una y otra vez la Constitución de espaldas a la voluntad ciudadana.
Ese poder ejercido durante tantos años indica que casi todo lo que tenía planificado su partido y bancadas afines lo cumplieron a su gusto, por tanto no es hora de contar a los peruanos que quiere traer novedades.
En materia de seguridad, su partido tuvo una actuación pésima promoviendo dichas leyes en favor del crimen en lugar de reforzar la lucha contra el hampa y la protección a los ciudadanos de bien. Además ella ha demostrado que no tiene un buen plan de seguridad porque admitió que quería copiar el fracasado plan ecuatoriano, que también permite la intromisión de una empresa estadounidense en asuntos de seguridad por encima de las fuerzas del orden nacionales y presupuestos secretos para dicha empresa, que apuntan a un saqueo de las arcas estatales:
Keiko Fujimori no tiene buen plan de seguridad y ahora plantea copiar a Daniel Noboa
Otro problema serio es que en su mensaje dijo que “las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control interno”, lo cual traería conflicto con la Policía, cuya función es responder por la seguridad interna, no de las FF. AA. Tener a dos instituciones enfrentadas no permite vislumbrar buenos resultados. En seguridad interna las FF. AA. siempre deben tener un rol subordinado pues las funciones de ellos son otras, como la seguridad en las fronteras. Además, ya se ha ensayado el despliegue de las FF. AA. en las calles con resultados nulos.
Adicionalmente, el plan fujimorista buscaría la intromisión de empresas y las FF. AA. en la gestión y administración de las cárceles, experiencia que es nefasta en Ecuador, donde se han producido sangrientos motines.
Un peligro que se vislumbra es que las FF. AA. y policiales perpetren violaciones de derechos humanos, pues el fujimorismo impulsó la reciente ley de impunidad para ellos al sustraerlos del Poder Judicial en caso de cometer delitos en el ejercicio de sus funciones y ya vemos como uno y otro policía está siendo protegido por sus superiores en casos escandalosos. Esa ley debe ser derogada cuanto antes.
En asuntos laborales, no legislaron gran cosa pero no se puede entregar cheques en blanco porque como ella admira lo que su padre hizo, y esto fue el recorte de derechos de los trabajadores, destrucción de sindicatos y la promulgación de leyes en favor de la explotación, las consecuencias podrían ser nefastas creando una segunda fase de empobrecimiento de los trabajadores menos favorecidos, es decir aquellos a los que el Estado no pudo otorgar una educación de calidad y son mano de obra poco calificada, pues la dictadura fujimorista en cambio premió a los funcionarios que se sometían a la comparsa del régimen con planillas doradas que no contenian solamente remuneraciones mayores que los empleados de menor nivel sino que eran montos grotescamente multiplicados.
Si tanto interés tiene el fujimorismo en reducir personal, ¿por qué no redujo la planilla dorada del Congreso y todas sus escandalosas gollerías en tantos años en los que tuvo mayoría con sus aliados?
Lo único positivo de las supuestas propuestas sería la reducción de los días feriados, pero para eso tampoco se necesitan facultades.
En economía su partido demostró reiteradamente que se enfocaron en promulgar leyes en favor de cuestionables empresarios que buscan privilegios y entregaron dinero a cambio de normas que les den ventajas inmorales. También se dice que busca normar para ayudar a las mypes en simplificación administrativa y otros. ¿Por qué su partido no lo propuso antes? Asimismo, se menciona mejoras que favorezcan la titulación de predios. Para eso no se necesita facultades.
Sus intenciones también apuntarían a la derogación de la Ley 31143, que fijó topes a las tasas de interés, con lo cual regresarían los intereses activos leoninos de 200% o más mientras los intereses pasivos se reducirían todavía más, con lo que el spread bancario, esto es la diferencia entre las tasas activas y pasivas volverían a ser abismales:
Eliminación y reestructuración de instituciones públicas. Se prevé que al igual que su padre, el juego de eliminar, fusionar y crear nuevas instituciones tendría el objetivo de despedir a empleados públicos para llenar el Estado con sus favoritos. Por lo pronto, Rafael Rey está al frente del ministerio de Transportes y su secta, el Opus Dei, es conocida en el mundo por dedicarse a copar el estado con gente parásita, además de tener antecedentes de corrupción, por ello se le comoce como la “Santa mafia”.
Otro peligro de la fusión, reorganización o eliminación de instituciones públicas es que la salud (Minsa y Essalud) se conviertan en un negocio, pues de ministro de Salud ha nombrado a un empresario que no sabe nada de salud y de presidente ejecutiva encargada de Essalud ha colocado a una contadora.
Lo que sí se puede conceder a Keiko Fujimori
Visto todo lo anterior, la gestión presidencial debería tener como prioridad principal la lucha contra el crimen que asesina peruanos a diario, situación que se agravó en los últimos años con la llegada de hordas salvajes delincuenciales de Venezuela. También el amenazante fenómeno El Niño.
Por ello lo que tanto la cámara de diputados como la de senadores podrían conceder a Fujimori es la revisión acelerada o prioritaria de proyectos de ley en materia de
- seguridad ciudadana
- penales
- fenómeno El Niño
Entonces, que presente sus proyectos de ley y que los parlamentarios revisen concienzudamente y con rapidez las propuestas, las que además podrían ser enriquecidas con los aportes de los legisladores.
Para todas las otras materias, que presente también sus proyectos para que sean atendidos de forma regular por los parlamentarios, quienes no deben abjurar del mandato ciudadano que recibieron para legislar. Estemos atentos, porque bien dijo Pedro Pablo Kuczynski: “tú no has cambiado pelona, eres la misma”.
