Científicos de la Universidad de Nagoya señalan que realizar algunos cambios en la dieta podría ayudar a prevenir el encanecimiento, proceso natural de envejecimiento que comienza a partir de los 30 años.
Los investigadores descubrieron que un antioxidante llamado luteolina parece detener el proceso de encanecimiento en ratones. Aunque todavía no se ha probado en humanos, los científicos creen que podría tener un efecto similar.
El antioxidante se puede encontrar en varias verduras comunes, como el apio, el brócoli, las zanahorias, las cebollas y los pimientos.
El profesor Masashi Kato, autor principal del estudio, señala que el hallazgo sugiere que la luteolina puede tener un efecto medicinal único que previene el encanecimiento.
Las personas blancas comienzan a tener canas a mediados de los 30, las personas asiáticas a finales de los 30 y las personas negras a mediados de los 40. A los 50, la mitad de las personas tienen una cantidad significativa de canas.
Cuando somos jóvenes, nuestro pelo está teñido por los pigmentos producidos por las células del folículo piloso, conocidas como melanocitos. A medida que envejecemos, los melanocitos se vuelven gradualmente menos activos, por lo que se produce menos pigmento, el color se desvanece y en su lugar crece el pelo gris.
Los folículos pilosos contienen células pigmentarias que producen melanina, una sustancia química que le da color al cabello. A medida que envejecemos, estas células comienzan a morir y, sin pigmento, crecen nuevas hebras de cabello gris. El proceso puede acelerarse por factores como el estrés y la genética.
En su nuevo estudio, los investigadores se propusieron comprender si tres antioxidantes (luteolina, hesperetina y diosmetina) podrían ser determinantes para la aparición de las canas.
El equipo crió ratones para que se volvieran grises como los humanos. Se les administró uno de los tres antioxidantes, ya sea por vía tópica o por vía oral.
Los ratones a los que se les administró luteolina mantuvieron su pelaje negro, incluso cuando el pelaje de sus compañeros de jaula se volvió gris, independientemente de si los antioxidantes se administraron externa o internamente.
Si bien esperábamos que los antioxidantes también pudieran tener efectos anticanas, sólo la luteolina, no la hesperetina ni la diosmetina, demostró efectos significativos, dijo el profesor Kato.
Si bien se podría pensar que el efecto anti-canas de la luteolina se debe a cómo afecta el ciclo del cabello, los investigadores se sorprendieron al descubrir que en realidad no era así.
Curiosamente, la luteolina tuvo efectos limitados en los ciclos del cabello, lo que indica que su impacto principal es en la pigmentación más que en el crecimiento o la caída del cabello, explicó Kato.

Diferencia entre los ratones a los que no se administró luteína, sea en forma externa u oral (izquierda) y los que sí recibieron luteína (derecha)
Esta acción dirigida hace que la luteolina sea un candidato particularmente interesante para abordar el encanecimiento del cabello relacionado con la edad. Hasta ahora, el antioxidante sólo se ha probado en ratones.
Sin embargo, los investigadores dicen que el proceso de encanecimiento es similar en los humanos, lo que plantea la posibilidad de un tratamiento anticanas en un futuro cercano, indica el estudio publicado en la revista Multidisciplinary Digital Publishing Institut.
La luteolina también está disponible como suplemento para uso tópico u oral.
Además, los investigadores creen que también podría ayudar a prevenir la calvicie relacionada con la edad.
Sería interesante investigar si los efectos antienvejecimiento de la luteolina también podrían aplicarse a otros cambios relacionados con la edad, incluida la calvicie, dijo el Dr. Takumi Kagawa, uno de los autores del estudio.
