Un estudio realizado en la Universidad de California indica que las tomografías computarizadas podrían causar uno de cada 20 cánceres, riesgo que es mayor en los niños pequeños.
La tomografía computarizada (TC) utiliza rayos X para crear imágenes internas detalladas del cuerpo. La radiación que recibe el cuerpo con una TC puede ser cientos de veces mayor que la de una radiografía, según el tipo de imágenes que se quiere obtener.
Se emplean para evaluar lesiones internas tras un accidente, diagnosticar afecciones como cáncer, accidentes cerebrovasculares y fracturas, o supervisar la eficacia de los tratamientos.
Esta nueva investigación dplantea que las tomografías podrían provocar cáncer de pulmón, mama y otros tipos de cáncer, y que el riesgo en los bebés se multiplica por diez.
El nuevo estudio reveló que se esperaban casi 103 mil casos de cáncer de los 93 millones de tomografías computarizadas realizadas en 2023 en EE. UU., una cifra entre tres y cuatro veces superior a las estimaciones previas.

El cuadro muestra el porcentaje estimado de riesgo de muerte por cáncer a lo largo de la vida atribuible a la radiación de una sola tomografía computarizada de abdomen.
Se estima que el riesgo de cáncer por tomografías computarizadas es similar al del consumo de alcohol y el sobrepeso.
Los investigadores analizaron 93 millones de exámenes de 61,5 millones de pacientes en los EE. UU. para calcular la frecuencia con la que se desarrollaba el cáncer.
Descubrieron que, en adultos, las tomografías de abdomen y pelvis eran las que probablemente causaban más problemas, mientras que en niños el mayor riesgo provenía de las tomografías computarizadas de cabeza.
Los cánceres que se prevé que surjan por el exceso de radiación incluyen pulmón, colon, leucemia, vejiga, mama y tiroides. Los riesgos fueron mayores entre quienes se sometieron a una TC antes de un año.
No obstante, hasta la fecha, la TC es el examen de imágenes más indicado para detectar anomalías en diversos órganos, mientras que la resonancia magnética tiene mayor relevancia en diferentes partes del cuerpo. Es el médico quien debe determinar la clase de examen que debe realizarse para obtener el mejor diagnóstico.

El cuadro muestra el porcentaje estimado de riesgo de muerte por cáncer a lo largo de la vida relacionado con la radiación de una sola TC de cabeza.
La sobreutilización de las pruebas médicas que se realizan a millones de personas cada año podría estar causando un aumento repentino de tumores.
Toda persona que se someta a una TC debe recibir información equilibrada, precisa y relevante que le permita comprender lo que significa para ella como individuo en términos de su diagnóstico, tratamiento y posible atención a largo plazo.
El estudio, publicado en la revista Jama Internal Medicine, señaló que las tasas de realización de tomografías computarizadas son mucho más altas en EE. UU. que en el Reino Unido.
La tomografía computarizada (TC) utiliza rayos X y una computadora para crear imágenes detalladas. Se trata de varias radiografías individuales que crean imágenes bidimensionales de un corte o sección de la muestra/individuo.
Aunque una radiografía crea una imagen plana, se pueden combinar varias para construir imágenes tridimensionales complejas. Un escáner TC emite una serie de haces estrechos a medida que se mueve en un arco.
Esto difiere de una máquina de rayos X, que envía un solo haz de radiación. La TC produce una imagen final más detallada que una radiografía.
Estos datos se transmiten a una computadora, que crea una imagen transversal tridimensional de la parte del cuerpo y la muestra en la pantalla. Las TC se utilizan para obtener una visión detallada de zonas de difícil acceso y son comunes en medicina humana.
Se pueden utilizar para diagnosticar afecciones en huesos y órganos internos, así como para determinar el tamaño, la ubicación y la forma de un tumor. Las tomografías computarizadas también se utilizan para recrear imágenes de animales extintos o para obtener imágenes de restos arqueológicos, aunque con otro tipo de aparatos.
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