En diciembre del 2006, Alan García anunció como una hazaña el hecho de que LNG instalaría una planta de licuefacción para el gas de Camisea, con la inversión más importante que ha habido en el Perú por parte de una empresa extranjera.
Lejos de beneficiar al país, esta inversión significa un golpe para el desarrollo del Perú, puesto que las moderadas, no gigantescas reservas de Camisea, se calcula que pueden abastecer al país por 20 años, incluyendo la exportación comprometida hacia México. No obstante, Alan García insiste en exportar esas modestas cantidades, antes que dedicarlas al desarrollo nacional.
BID, ¿banco de desarrollo o subdesarrollo?
Pese a los grandes anuncios, ahora el gobierno se alista a comprometer al Perú en un endeudamiento de entre 400 y 800 millones de dólares. LNG pretende exportar el gas desde la planta de licuefacción de Melchorita hasta el embarque en el puerto.
¿Cuáles son los intereses de los funcionarios del BID y del gobierno peruano? ¿Por qué se quiere atentar contra el desarrollo de nuestro país quitándole la posibilidad de disponer de gas en el futuro?
David Lemor, promotor de la venta de gas a Chile
David Lemor, presidente de Proinversión, ya ha anunciado su intención de destinar el gas del Perú para beneficio de Chile, pues yendo contra los intereses y la seguridad del Perú, pretende usar el gas de Camisea para vender energía a Chile.
¿Por qué tenemos que preocuparnos en suministrar energía a un país que nos está robando tierra y mar? ¿Han pagado a Lemor para que actúe con tan descarada felonía?
Como ya hemos analizado en otros artículos, la venta del gas a Chile no sólo compromete el desarrollo económico del país, sino la misma seguridad nacional.
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