167
Emilio Grillo
Luego que la Comisión Permanente del Congreso aprobara el miércoles la adecuación de la Ley de Líneas de Base del Dominio Marítimo, el ex premier Carlos Ferrero Costa señaló ayer que el presidente Ollanta Humala tiene la responsabilidad histórica de enmendar un “grave error” cometido por el Parlamente en ese caso.
“Sabiendo que Chile tiene un reclamo sobre el triángulo terrestre, el Congreso aprueba una ley en la cual nuestra costa seca ya no tiene línea de base porque se deja sin efecto el punto 266. Esto es debilitar la posición peruana, como lo dijo el Grupo Basadre hace una semana, en un comunicado que fue difundido por EXPRESO”, afirmó Ferrero.
Expreso, 05.07.2014

14 comentarios
Si éste viejito Ferrero que ya se encuentra en estado GAGA, les viene a decir lo que tienen que hacer, es porque en el pedú no hay cerebro, ji-ji-ji-:P
viejejito Ferrero, ud debe pensar seriamente en ……..:x……..cerrar el pico, jua,jua,jua.
Anónimo 06 07 2014
PERUANOS INVITEN A TODOS LOS PERUANOS PARA QUE POR MEDIO DE ESTE DIARIO DIGITAL VEAN TODA LA CORRUPCIÓN QUE HACEN ALGUNOS DE NUESTROS POLÍTICOS EN BENEFICIO DE CHILE, ENEMIGO NATURAL POR ELECCIÓN DE ELLOS MISMOS. BASTA DE QUE EL PERÚ SEA ABASTECEDOR DE UN PAÍS QUE SÓLO QUIERE CHUPARNOS LA SANGRE Y PARASITARSE EN NUESTRO PELLEJO. YA NO SOMOS EL VIRREINATO DEL PERÚ PARA QUE CHILE VIVA A NUESTRAS COSTILLAS, AHORA MÁS QUE NUNCA DENUNCIEMOS A LOS TRAICIONEROS DE LA PATRIA. TU PUEDES HACER LA DIFERENCIA DANDO A CONOCER A TUS FAMILIARES, AMIGOS, CONOCIDOS Y DESCONOCIDOS LO QUE HA ESTADO PASANDO Y PASA EN EL PERÚ, QUE ENTREGA LAS RIQUEZAS AL ENEMIGO OLVIDÁNDOSE QUE EL PERÚ Y LA GENTE POBRE NECESITA DE ESOS RECURSOS, SUS PROPIOS RECURSOS.
jajajaja, Si claro 😀 dependemos mucho de Perú sobretodo en su principal materia de exportación, los inmigrantes desesperados jajajajaja.
http://gestion.pe/economia/casi-58000-peruanos-emigraron-chile-2013-2102074
http://www.larepublica.pe/10-06-2014/peruanos-todavia-buscan-mejores-oportunidades-de-empleo-en-arica
El mercado laboral del norte de Chile continúa siendo atractivo y ventajoso para muchos peruanos que no encuentran en su país las mismas oportunidades y salarios.
Son las nueve de la mañana, hora chilena (siete, hora peruana), y en el exterior del terminal internacional de Arica, una decena de peruanos aguardan pacientemente a que algún chileno venga a solicitar sus servicios.
Este punto es ampliamente conocido por la población del vecino país. Saben que siempre encontrarán mano de obra de calidad y a menor costo.
Según las cifras que maneja el Consulado General de Perú en Arica, son 7 mil los peruanos que trabajan de manera informal en esa ciudad.
Los rubros más solicitados son agricultura, construcción y servicio doméstico.
MEJORES INGRESOS
Adelina Tapia tiene 32 años, es natural de Puno, pero reside en Tacna hace más de 10 años. Sus padres se dedicaban al agro, actividad que ella también aprendió desde muy joven. Ahora adulta y con dos niñas que educar, se ve en la necesidad de contribuir al sostenimiento de su hogar.
No duda en cruzar la frontera casi a diario para ponerse al servicio de alguna familia o empresario chilenos.
Según Adelina, trabajando como empleada doméstica o en labores agrícolas en Tacna podría ganar, como máximo, S/. 40 diarios.
En Arica, por las mismas labores, puede llegar a percibir entre S/. 70 y S/. 80.
Si tiene suerte, su empleador podría contratarla por más de una jornada, lo que le garantiza un ingreso seguro por más días.
«Además aquí (Arica) respetan nuestro horario laboral, situación que al otro lado ( Perú) no hacen. Y nos dan alimentación y pasajes. Lo que sacamos se queda casi líquido para nosotros», sostiene Adelina.
A su lado, Maritza de 27 años escucha atenta nuestra conversación. Se le nota un poco nerviosa. Cuenta que es la primera vez que llega a Arica para buscar empleo.
Llegó a Tacna desde Yunguyo hace más de un año para conseguir trabajo, pero la suerte le fue esquiva. Ahora intentará ganarse la vida al otro lado de la frontera.
Metros más allá está un grupo de jóvenes varones que también esperan ser contratados para algún trabajo.
Ellos son más solicitados para el sector de construcciones. Pueden llegar a recibir hasta S/. 100 diarios.
Una camioneta se acerca al lugar y todos corren presurosos como abejas a la miel para ofrecer sus servicios.
Nada nos detendrá en agosto de este año, nuevamente llegaremos a Lima “la cochina”; pero esta vez no se las devolveremos. Pueden huir a la sierra , en donde no los combatiremos, los aislaremos y los dejaremos morir de hambre, en esto tendremos el apoyo de sendero luminoso y el mrta.
El espíritu del gran Patricio Lynch nuevamente limpiará de escoria a la triste y fétida Lima. Izaremos nuestra bandera en mal oliente Palacio Pizarro, y en cada cuidad peruana conquistada y rendida ante el glorioso ejército chileno
Además contamos con la colaboración de Ollanta, el Gordo Alan,l os Boras, el Negro Bazan , La chinita Keiko, las alpacas , los cuyes ; Antauro, el viejo loco y beodo, Isaac Humala; el cholo Toledo, el chino cochino, el come oro, el come pollo, roba cables, dienton; lo fantasmas de los de los vende patria de; Piérola, Grau y Prado ; y toda la manga de cobardes que sigue para atras capaces de traicionar por un sol a su patria, y los que se indignen por lo que digo también saben que tienen su precio.
CHILE PAIS ESTAFA
Chile, un país-estafa.
SÉBASTIEN MONNIER
Profesor asociado en geografía, Universidad Católica de Valparaíso
Llegué en La Serena, Chile, directamente desde París, Francia, al principio del 2010, justo el día de la elección de Sebastián Piñera como Presidente de la República. Llegué por casualidad, atraído por una oportunidad profesional y por la aventura de vivir al otro lado del mundo, y me he quedado, por fascinación, intereses profesionales, y por los caprichos del destino. Desde ese momento, de manera llamativa, muchas veces me ha tocado, como a muchos extranjeros, contestar a la pregunta: “¿Te gusta Chile?”. Al principio, obviamente me encantaba: todo era descubrimiento, yo aprendía otro lenguaje, vivía en uno de los países con los paisajes más estupendos del mundo, entre el Océano Pacífico y la Cordillera de los Andes. Sin embargo, a lo largo de los años, dicha pregunta, repitiéndose, empezó a generar una incomodidad creciente. Una opinión negativa estaba surgiendo en mí.
Lo que sigue no es un estudio. Es el testimonio no exhaustivo, sin filtro y crítico, resultando de más de cuatro años de vivir, viajar, experimentar, analizar en los espacios y la sociedad chilenos. Es la mirada de alguien con una cultura y una experiencia previa, exterior, quien ha ido un poco más allá que disfrutar de su situación cómoda de expatriado. Por eso, lo espero, esta opinión merece ser difundida.
Entonces, ¿me gusta Chile? Sinceramente, la mejor respuesta que puedo dar es la siguiente: este país, que se enorgullece de su situación económica ejemplar en América del Sur, de su crecimiento “a full”, como dicen (6 y algo %), del dinamismo de sus industrias extractivas y exportadoras, de “toda la plata que hay”, pero donde el 1% con los mayores ingresos concentra más del 30% de los ingresos totales del país y el 0.01% con los mayores ingresos más del 10%, haciendo de Chile uno de los países más desiguales del mundo[1], este país me da pena.
Chile sigue siendo en sus bases el país diseñado durante sus años de dictadura, un país hecho para un puñado de adinerados. Y un país donde todavía, y en cualquier clase social, se puede escuchar esta frase clásica: “No estoy en favor de la dictadura pero hay que reconocer que Pinochet salvó el país de la cagá dejada por Allende y restableció el orden”.
Este país es una estafa. Yo no hablo del “otro Chile”, de estos uno por ciento más ricos, viviendo en los “barrios altos”, yo hablo de la gran mayoría del país. El costo de la vida en Chile es alto, cerca de, si no superior (especialmente en los dominios de la educación y de la salud) a lo que puede ser en países desarrollados de Europa. Pero Chile no es un país desarrollado; es solamente un país económicamente crecido, donde el poder de comprar y la calidad de vida de la mayoría están desfasados relativamente a los precios. La gente vive en un estrés y una inseguridad financieros permanentes, en la cortapisa del endeudamiento –qué maravillosa invención que estás tarjetas tipo Cencosud para controlar a una población criada en la incitación al consumo–. En los supermercados, el chileno camina lentamente, como obligado, abovedado y echado encima de su carro –¿cómo no ver en esta imagen el símbolo de una forma de represión?– antes de llegar a la caja para pagar sus compras en cuotas. Es solamente un ejemplo, entre otros.
La estafa culmina en todo lo que compone el entorno “público” de la sociedad y el marco de vida de los espacios poblados: educación, salud, transportes, viviendas, ambientes urbanos. La educación, en particular la educación superior, cuyos precios y mercadización, incluso en las universidades tradicionales, son aberrantes, es el primer pilar habiendo empezado a temblar, gracias a una nueva generación aspirando realmente al cambio. Esperemos que los años que siguen lleven a la reforma necesaria que permitirá sacar a estos jóvenes de la tremenda trampa en la cual están metidos (en serio: ¿deber pagar sus estudios hasta su vejez?). Pero aún faltará mucho para reformar. La salud, especialmente en los “supermercados de la medicina” que son los Integramédica, Megasalud, y otras clínicas, es carísima (el récord perteneciendo a la esfera odontológica), y expeditiva y superficial. Como en la educación, es el lucro que domina. La atención médica es cara, los medicamentos también, y el todo es mal reembolsado. Todo el mundo lo dice: en Chile mejor vale tener mucha plata antes de enfermarse, pues la posibilidad de tener un buen seguro depende del nivel de ingreso; ¿cada uno con sus problemas, cierto? He visto personas humildes enfermas de cáncer recurrir a la caridad en sus círculos de amigos y colegas. He visto gente renunciar a ir al médico o a curas necesarias por carencia de sus planes de salud y falta de recursos personales. He experimentado en vivo lo que son las Isapres. Piden e intercambian informaciones que deberían pertenecer al secreto médico para poder rechazar las personas que aparecen demasiado enfermas y entonces costosas. Tienen catálogos de planes de una complejidad increíble, dejando el aspirante afiliado en un estado de confusión que le impide prácticamente hacer su propia elección. Tienen reglas y sistemas de topes para salvarse de varios reembolsos, en particular lo que se relaciona con lo psicológico. Intentan sistemáticamente rechazar las licencias médicas. Tienen convenios con –o más probablemente pertenecen al mismo consorcio que– institutos, laboratorios, cadenas de farmacias, afuera de los cuales los reembolsos bajan a un nivel simbólico, lo que quita al paciente (mejor dicho: el cliente) la libre elección del lugar a dónde ir a curarse o a comprar sus medicamentos. Aquí está el colmo de la estafa. Este sistema supuestamente totalmente liberal está regido por ligas dignas de la Edad Media, que van en contra de los principios mismos del liberalismo –lo que, en el caso del Plan AUGE, se realiza además con la participación del Estado–. Bis repetita –todo el mundo lo dice: en Chile mejor vale tener mucha plata antes de enfermarse–. ¿Pero qué importa?, pues el gran show de la Teletón, mesa delirante celebrando el vals de las grandes marcas condescendientes y benefactoras y de la sacrosanta caridad (pobre y vano parche curita), vendrá a lavar las consciencias al fin del año.
Los ambientes urbanos en su conjunto son bastante lamentables para un país tan avanzado económicamente y donde los precios inmobiliarios son tan altos. Falta de planificación, especulación territorial salvaje y galopante, ausencia de búsqueda estética y de adornos ambientales (hasta llegar a la pura fealdad), segregación, marginalización, en relación con una exageración de la inseguridad apuntando a hacer reinar las barreras y el mercado de la seguridad (¡viva ADT!), mediocridad de los espacios públicos o de los nodos de encuentro social, obsolescencia e ineficacia de los transportes públicos, están entre las principales características del hecho urbano y de su desarrollo reciente. En territorios de expansión urbana, se multiplican los paneles describiendo universos maravillosos donde luego saldrán de tierra a toda velocidad casas de cartón ordinarias apretadas al máximo del posible y replicadas al idéntico sobre hectáreas, bien rentables para los promotores, en un ambiente de hormigón nudo, de rejas, e incluso de alambres de púas. A la mala calidad de los transportes públicos se añade una nítida segregación social de la locomoción, esquemáticamente los pobres en micros, la clase media en colectivos, los más ricos en auto personal. Los planes de circulación llaman por un mejoramiento (el teatro clásico de la congestión veranera de La Serena, armada de unas calles de pueblo para recibir a miles de turistas). Los servicios municipales de limpieza son indigentes, dejando las calles y plazas en la suciedad. ¿Y qué decir, para tomar un ejemplo reciente, de la influencia de la falta de planificación, mantención, equipamientos, acceso al agua en la propagación del incendio de Valparaíso? ¿Qué tal de la gravedad de ese evento si los poderes públicos hubiesen pensado, mucho antes, en diseñar y mejorar para prevenir? Mientras, la municipalidad sigue concentrando sus esfuerzos de renovación en el Cerro Concepción, el sector en mejor estado de la ciudad, y el Estado deja a los voluntarios ocuparse de los sectores devastados en lugar de mandar masivamente al ejército. Sin comentario.
Por otra parte, los espacios de encuentro y mezcla social entristecen. En Chile, el desarrollo de la urbis se ha principalmente traducido a través de la instalación sistemática de malls y de casinos Enjoy, acabamiento de la ordinariez y de la mediocridad urbana, apuntando a aseptizar y normalizar los comportamientos según las normas estadounidenses, y favoreciendo el consumo adictivo, la mala alimentación, y la codicia. ¿Parques atractivos, centros culturales, teatros, mediatecas municipales mantenidas, diversificadas y accesibles para todos, cines promoviendo las producciones latinoamericanas (y no las tonterías estadounidenses seleccionadas por los Cinemarks)…? Salvo en Santiago centro, y en ciudades con un perfil particular como Valparaíso, estamos frente a una carencia tremenda. La ciudad chilena merecería una atención distinta –pero ésta no cuadraría con el modelo–.
En efecto, ahora sé bien (o ya sabía, en parte) el por qué de toda esta situación: el régimen militar, los Chicago Boys, la retirada del rol del Estado de los dominios socioeconómicos, la despolitización de la sociedad, la instalación de un modelo ultraliberal, la creación de un imperio de consorcios dominando el mundo económico, y la prolongación de este esquema al salir de la dictadura, sin ninguna puesta en cuestión del modelo instalado. Chile sigue siendo en sus bases el país diseñado durante sus años de dictadura, un país hecho para un puñado de adinerados. Y un país donde todavía, y en cualquier clase social, se puede escuchar esta frase clásica: “No estoy en favor de la dictadura pero hay que reconocer que Pinochet salvó el país de la cagá dejada por Allende y restableció el orden”. ¿Dónde están la historia, la memoria colectiva? ¿Nunca han escuchado hablar de cómo Estados Unidos y la CIA orquestaron todo, con el apoyo de la prensa (digno El Mercurio), gatillando la crisis económica, apoyando al Ejército chileno en derrotar al gobierno de Allende? ¿Nunca han escuchado de Milton Friedman y de cómo él decidió de utilizar Chile como el primer (insisto: el primer) laboratorio donde experimentar macabramente sus teorías económicas? Obviamente que no han escuchado de eso. Pues han sido mantenidos en la ignorancia y el miedo gracias al embrutecimiento eficaz generado por las herramientas de la “dictadura silenciosa”: medios frecuentemente cercanos de la nulidad, difundiendo estupideces de farándula, noticias huecas a base de sucesos (la trilogía sangre, semen y lágrimas), y paginas de “vida social” (patética y emblemática ventana del arribismo chileno); toneladas de azúcar y grasas en la comida chatarra; llamada permanente al consumo tecnológico y adictivo; dosis desmesuradas de fútbol, éste relevando o tomando el lugar de la religión; débil accesibilidad a los medios de saber, en particular a los libros vendidos a precios prohibitivos (una vez más, en serio, ¿cómo puede haber sido mantenido el impuesto sobre los libros inventado por Pinochet?); explotación, por parte de los medios, de los grandes del mercado, y de los políticos, de cada catástrofe natural o industrial con el fin de generar temporalmente un sentimiento de unidad nacional, antes de la vuelta a lo normal, al individualismo y a la desconfianza para su prójimo; o aún, obviamente, olas alcohólicas de patriotismo ciego y amnésico durante los meses de septiembre.
Pero tal vez, en el futuro, la historia tendrá un rol más importante y profundo en la educación y la sociedad, para restituir plenamente la memoria colectiva. Y tal vez, como lo dice la activista Naomi Klein, es, o sería pronto, tiempo para la gente (y no solamente los jóvenes) de “salir y de obligar” el poder a hacer los cambios que harían de Chile un país más justo, más equilibrado, y más lindo.
ENVIAR RECTIFICAR IMPRIMIR
Términos & Condiciones
Ver Comentarios
Las opiniones vertidas en esta sección comentarios son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente la línea editorial de El Mostrador.
Quienes entran a revisar y leer estos comentarios deben tener presente que, no obstante el esfuerzo permanente que realiza El Mostrador para que no ocurra, pueden encontrar expresiones ofensivas o groseras, proferidas por personas que no han respetado el ambiente de respeto y tolerancia que es consustancial a la línea editorial de El Mostrador.
La Serena, Región de Coquimbo
PIB per cápita = USD 12.436
Perú
PIB per cápita = USD 11.403
Si, el reportaje del link que pone el peruano es preocupante, tenemos una región viviendo con el PBI per capita similar al de Perú, con razón esta tan indignado, es vergonzoso para Chile tener gente viviendo como en países pobres y atrasados, le encuentro toda la razón a SÉBASTIEN MONNIER, deberíamos sentir vergüenza de tener una cuidad como la Serena viviendo como peruanos, es una estafa, es el colmo, 30 años de ventaja de Chile sobre Perú y tenemos a la Serena como una cuidad peruana, que triste, es penoso. Le exijo a mi gobierno que haga algo, es una vergüenza e indigno vivir como un peruano.
ROTA COJUDAZA EL PBI DE CHILE ES DE 20,000 DÓLARES PERO SOLO PARA LA CLASE PUDIENTE DEL 1%, LOS DEMÁS NACA LA PIRINACA.PERO NO SOLO DEBES DE TENER VERGUENZA DE LA SERENA SINO DE TODO CHILE. DEL GRAN PUEBLO QUE SE DEJA SODOMIZAR, EXPLOTAR, Y CAGAR Y NO TIENEN NI MIERDA DONDE CAERSE MUERTOS. TU NO EXIGES NADA, A LO MÁXIMO SALEN A DAR MARCHAS Y A SAQUEAR. HASTA AHORA SIGLO XXI NO HAS RECUPERADO UN CENTÍMETRO DE TIERRA ANCESTRAL Y VIENES CON COJUDECES A ESTE BLOG JAJAJAJAJAJAAJ
la verdad esto es un vicio. sebastien monnier habla de chile la verdad esta hace mas de 4 años aqui. si es como dice el, por que no se va. jajajaj la verdad son un vicio. siempre hay giles que escriben mal de un pais. a ver en chile hay 200.000 peruanos que viven en chile. creo chile les ofrece algo mejor de lo que tienen en peru. o si no no estarian aca. ademas muchos de ellos mandan dinero a peru. siempre digo que el que escribe de un pais. primero tiene que ver como esta su propio pais osea peru. y la verdad dan pena. peru es del 1 % economicamente igual que chile. pero si es claro hablan del gas que nooo para chile y resulta que lo ofrecen a chile. los empresarios. y no empecemos con la tipica de traicion a la patria y lo mismo de siempre. hijo peru esta muy atras de chile. y sabes es tu castigo. ya que lo sabes. mira el dia que los 200.000 peruanos vuelvan a peru te dire que avanzaron. mientras tanto copias opiniones de una persona. que si esta disconforme tiene las puertas abierta. a ver hijo estamos en la oecede. somo el pais al que estados unidos deja entrar sin visa. crees que los norteamericanos son tontos que los europeos son tontos. hijo la palabra de chile vale en el mundo. el problema es que ustedes estan a costumbrados a coimear ( que feo ) creen que esto es normal. pero en chile no es normal. y te digo que aqui tambien pasa. y tenemos muchos problemas. no somo un pais desarrollado nos falta mucho. pero en comparacion por ejemplo peru. estamos mucho mas adelantados que ustedes. tenemos un ingreso percapita muy alto. pero como digo no estamos desarrollados para nada. si estamos trabajando para eso. en mejorar la desigualdad e insisto tenemos miles de problemas. pero al lado de peru estamos a muchos años. hago la comparacion con peru ya que es de este pais el sistema. y amigo no lo digo con soberbia es la realidad. y creeme que nos sentimos orgullosos de serlo. te inmaginas en 10 años mas cuando la tecnologia permita sacar petroleo y gas las profundidades del mar la potencia que vamos hacer.
Ya ya ya no te gastes Chile es una estafa y todo el mundo lo sabe
Jajaja, espero este foro sea francés porque estan ocupando la opinión de un francés para hablar de Chile jajajaja, que patético por parte de los peruanos, dejan en evidencia que no tienen absolutamente nada con que comparar su país con Chile, jajaja, eso les pasa por ser siempre último lugar y estar tan atrasados en todo 😀
Que opiniones más tienen? De Chilenos? frances en Chile? Holandeses en Chile? jajajaja las opiniones de peruanos ya sabemos, Chile es el paraiso y un pais de primer mundo 😀 😀
Chile es una estafa por donde se le mire :educación, salud, impuestos, acumulación de capitales, privatización de bienes públicos para beneficios de unos pocos, privatización del mar para beneficio de pocas familias, privatización del agua riqueza del país para hacer millonarios a unos pocos, riqueza solo para unos pocos, las afp mas rateras del orbe, que más??? Si así es el paraíso todos queremos el infierno.
Donde le aprieten a Chile le sale lo podrido.
Y esta es la estafa que los peruanos hemos comprado.
El Ciudadano
Un equipo de CENDA, liderado por el economista Manuel Riesco, acaba de publicar el estudio Resultados para sus Afiliados de las AFP y Compañías de Seguros Relacionadas con la Previsión:1982-2012, en rigor el retrato más certero que se le haya hecho al sistema de privado pensiones, como lo demuestra el espeso silencio del sistema mediático, a pesar de la enorme relevancia de sus conclusiones.
Demuestra, para empezar, que de cada tres pesos que recauda el sistema, tanto por la vía de la cotización de los afiliados como de subsidios del Estado, dos se quedan enredados entre los administradores y los grandes grupos financieros, que en la práctica son los mismos, precisamente el principal de los motivos por los cuales el sistema paga pensiones tan bajas.
Enseguida, el estudio comprueba que en 2012, las cotizaciones más que duplicaron el monto de las pensiones pagadas por las AFP y compañías de seguros, y el Estado aportó adicionalmente, subsidios equivalentes a dos tercios de éstas. A pesar de ello, o más bien por lo mismo, los montos de las pensiones son inciertos, pues dependen de las veleidades de los mercados financieros, que en los últimos seis años han generado más pérdidas que ganancias al fondo de pensiones. Además, éste se reduce en razón inversamente proporcional al aumento de la expectativa de vida de la población.
En tercer lugar, el estudio traza una síntesis magistral de la naturaleza y la lógica interna del sistema privado de pensiones: un sistema de ahorro forzoso concebido para extraer recursos del factor trabajo, y transferirlos directamente a los propietarios del capital.
Sin embargo, tal vez la conclusión más importante del estudio consiste en la demostración de que si se devuelve el sistema previsión a la administración del Estado, no sólo se podría duplicar el monto de las pensiones, hasta igualar las pensiones que actualmente paga el sistema público, sino que incluso en ese caso, habría un considerable ahorro en el gasto fiscal.
Del desarrollo de esas conclusiones del estudio versa la siguiente entrevista a su autor, el economista Manuel Riesco.
– ¿Qué metodología utilizó en el estudio?
“Lo que hace el estudio es visualizar el sistema en su conjunto, incluyendo AFP’s y compañías de seguros que lo conforman, y analizarlo como si fuera una gran alcancía, que por otra parte, es lo que el sistema dice ser, a la cual los afiliados entregan aportes todos los meses y el fisco entrega subsidios, ambos en dinero efectivo; y por otro lado, de esta alcancía se sacan todos los meses, pensiones y beneficios que el sistema paga a través de las AFP, o las compañías de seguros, en forma de rentas vitalicias. Lo que hace el estudio es analizar cuánto dinero entra, y cuánto sale, y por esa vía, llega a la asombrosa conclusión que los aportes triplican las pensiones que se pagan. En otras palabras, los aportes de los afiliados y los subsidios del fisco son tres veces mayores a las pensiones que paga el sistema”.
– ¿Determina el estudio donde se van los dos tercios restantes?
“Bueno, a alguna parte tendrá que ir, porque esta alcancía debería estar repleta de dinero, en el símil de la bóveda de Tío Rico. Sin embargo, tú abres la alcancía y encuentras que no hay un solo pesos de dinero en efectivo. Sin embargo, entran todos los meses, miles de millones de pesos, y sale una tercera parte en pensiones. Por tanto, la cantidad de dinero que debería haber adentro, es gigantesca. En consecuencia, alguien lo está sacando, porque adentro no hay plata”.
– Lo que hay son títulos de deuda, imagino…
“Lo que tu encuentras adentro, son papeles. Abres la caja que dice La Polar, y encuentras una serie de papeles firmados por los ejecutivos de La Polar, que dicen que ellos han recibido préstamos de las AFP, o sea pagarés, y que lo van a devolver con gigantescos intereses. O son acciones de La Polar, que la AFP compró a buen precio. Bueno, hoy los pagarés y las acciones de La Polar no valen nada, porque como sabemos, La Polar era un gigantesco fraude”.
– Y la pérdida la hacen los afiliados…
“Por supuesto. El dinero contante y sonante fue a La Polar, y lo que queda son estos papeles que no valen nada. Soquimich, por ejemplo, es una de las cajas más grandes que hay adentro. Ha recibido cualquier cantidad de dinero de las AFP. Con eso, Ponce Lerou tomó control de la empresa estatal. Hoy sabemos que el valor de las acciones de Soquimich ha sido inflado. Enersis era la caja más grande, porque a través de este dinero contante y sonante, Yurasczek tomó el control de Endesa, de Chilectra y formó un imperio, que después vendió a Endesa España, con un gigantesco beneficio para él. Lo que quiero decir, es que son cajas con papeles. Hay alguna caja que dice Estado de Chile, que contiene bonos de Estado, que dicen que Estado va a devolver esta plata que les prestaron las AFP, con el correspondiente interés. Esa caja es alrededor de un quinto del fondo. Hay otra caja más chiquitita, equivalente más o menos a un 2%, que son bonos hipotecarios”.
– Con la desvalorización de los títulos de deuda o las acciones, ¿podría hipotéticamente el sistema entrar en default, o crisis de pagos?
“Difícilmente va a entrar en crisis de pagos, si todos los meses está entrando el triple de lo que sale. Lo que puede suceder, y de hecho sucede, es que lo que está acumulado teóricamente ahí, no vale lo que dicen que vale. Así pasó, por ejemplo, en 2008. La suma de todos estos papeles es el fondo de pensiones, que tiene un valor. Pero ese valor es una idea abstracta, porque no es dinero. Es lo que valen hoy esas acciones y esos bonos. Pero eso depende de muchas cosas. En 2008, esos papeles perdieron un tercio de su valor…
– Quedó pendiente la respuesta acerca de dónde se quedan los dos tercios de lo que recauda el sistema, que no van a pensiones…
“Voy a eso. pero primero quiero completar las cifras gruesas de lo que entra y lo que sale, porque son muy significativas. El total de lo que entra, triplica lo que sale. Pues bien, sólo lo que ha puesto el fisco, equivale a las tres cuartas partes de las pensiones que se han pagado. Es decir, el fisco ha financiado con subsidios, y con dinero contante y sonante, tres cuartas partes de las pensiones que ha pagado el sistema AFP. Si hacemos la comparación de las cotizaciones de los afiliados con las pensiones que se pagan, veremos que las cotizaciones de los afiliados -sólo las obligatorias- duplican las pensiones que se pagan. Ese es el cuadro. Tú preguntas dónde se va el dinero. Hay un chorro grande que se va a los grupos financieros que emiten estos pagarés y estas acciones. La alcancía está llena de estos papeles que emiten los grupos financieros, que han recibido a cambio, dinero contante y sonante. Hay otra manguera que sale de este chanchito, y va a los administradores del sistema, es decir, las AFP y las compañías de seguros.
– Recuerdo que en un estudio anterior, ustedes precisaban que uno de cada tres pesos recaudados por el sistema, iban a las AFP y compañías de seguros…
“Exactamente…y ahora lo confirmamos. Incluso más de uno de cada tres pesos que ponen los afiliados se va para allá. Otra comparación interesante es que lo que han sacado en primas y comisiones las AFP y compañías de seguros, equivale, o se acerca mucho, a lo que han pagado en pensiones. En otras palabras, el chanchito tiene, por una parte, lo que le ponen los afiliados y el fisco todos los meses, y por otra, una tetita no muy grande que va a los pensionados, en pensiones muy magras y miserables, como reconoció incluso uno de los panegiristas del sistema. Resulta que las AFP y compañías de seguro, que son en el fondo cinco empresas, se llevan tanto dinero como el millón de afiliados que hoy cobran pensiones”.
– A la luz de esas cifras, el sistema es un verdadero escándalo…
“Es un sistema de ahorro forzoso, en que se saca dinero del bolsillo de los afiliados, equivalente al 13% del sueldo, y se saca, por otro lado, una parte significativa de los ingresos fiscales, es decir, del IVA y los excedentes de Codelco, y se traspasa directamente a los bolsillos de las AFP y compañías de seguros y a los grandes grupos financieros”.
– ¿Ese era el sentido último de la reforma de 1981 que privatizó el sistema de pensiones; es decir, crear un mecanismo para trasferir renta del trabajo al capital?
“Evidentemente. Ese era el sentido: echarle el guante a las cotizaciones previsionales. Eso es el sistema”.
– Después de treinta años de experiencia ¿lo calificaría como un fracaso total?
“Hay que calificarlo como lo que es: un sistema de ahorro forzoso, porque esto va a continuar así para siempre, salvo, naturalmente, que lo cambiemos. Está diseñado para esto. No es que en algún momento el chanchito empiece a desinflarse, y estos papeles se vayan a transformar en dinero en efectivo, que se pague en pensiones, que por otro lado, sería lo lógico, ¿cierto? No. El chanchito va a seguir engordando de papeles, porque siempre los aportes de los afiliados y el fisco van a ser mucho mayores que las pensiones que paga el sistema. Por tanto, siempre el dinero cotizado por los afiliados y contribuido por el fisco se va a ir a los grandes grupos financieros, y una parte equivalente a las pensiones se va a ir a los administradores del sistema, o sea, AFP y compañías de seguros”.
-Por la vía de la reforma, pero sin alterar su lógica y su esencia de acumulación individual ¿se pueden mejorar las pensiones?
“No, porque lo que está ocurriendo es que constantemente se está yendo el dinero para otro lado. El dinero de las pensiones, el dinero que se contribuye para pagar pensiones, en realidad no se usa para pagar pensiones, sino en una pequeña parte. Dos tercios de la recaudación se usan para otros fines: traspasar recursos de los trabajadores a los grupos financieros, y remunerar a los administradores, vale decir, AFP y compañías de seguros”.
– Siempre dentro del sistema, y por la vía de la regulación ¿se podrían cambiar las proporciones?
“Dentro de la lógica de ahorro forzoso del actual sistema, no. Lo que hay que hacer es taponar el sistema, de forma que el dinero que se contribuye para financiar pensiones, se ocupe para pagar pensiones. Así de simple. En otras palabras, hay que ponerle un tapón a lo que se está yendo hacia los grupos financieros, y otro tapón para lo que se están llevando los administradores, porque todo esto lo puede administrar el INP o el IPS, sin mayor costo. Y eso lo transforma en un sistema de reparto”.
– Una de las partes que me llamó la atención del estudio, remite a los cálculos acerca del cambio de sistema, a la modalidad de reparto. Según el estudio, al Estado le sale mucho más barato hacerse cargo de la administración del sistema, y de pagar las pensiones, en esencia, un sistema de reparto, lo cual permitiría, además de mejorar las pensiones, un enorme ahorro fiscal. Quisiera que desarrollara este punto…
“Es fácil. Si se termina el sistema, se ponen estos dos tapones, y se transforma en un sistema de reparto, en que el dinero que entre se use para pagar pensiones, cuál sería el balance. Anualmente están entrando 5,8 billones de pesos (millones de millones, n. de la r.), entre aportes de los afiliados y el fisco, que son como 4,4 billones, y subsidios fiscales, que suman 1,4 billones más. Total, 5,8 billones. Esos recursos ya no a irían a parar a los grupos financieros o a los administradores del sistema, sino quedarían en la alcancía, en el chanchito, y serían administrados por el fisco. El fisco recuperaría estos 5,8 billones de pesos, y por supuesto tendría que hacerse cargo de pagar las pensiones que pagan las AFP, y seguiría pagando los subsidios que reciben esas personas. Pero tendría que pagar sólo las pensiones que pagan las AFP, puesto que las rentas vitalicias que pagan las compañías de seguros, tienen que seguir pagándolas las compañías de seguros, porque se quedaron con todos los fondos de los afiliados. Si no, tendrían que devolverlos. El Estado tendría que hacerse cargo de las pensiones que pagan las AFP, y los subsidios que reciben unas y otras, o sea, los que pagan las AFP y las compañías de seguros. Eso sumó 1,1 billones de pesos, el año pasado. Por lo tanto, el balance neto sería un excedente de 4,7 billones de pesos anuales, que equivalen al 3,6% del Producto Interno Bruto de 2012. Eso permitiría duplicar todas las pensiones que paga el sistema de AFP, para igualarlas con las que paga el sistema público. El resultado es que el Estado recibiría un 3,6% del PIB, lo que equivale a aumentar en 10% los ingresos fiscales generales. Con esto, el Estado podría duplicar las pensiones, que es hoy una demanda masiva del millón de personas que hoy reciben pensiones del sistema de AFP. Tú no puedes tener un país sin pensiones. Esto es insostenible”.
– En 2016 jubila la primera cohorte de los trabajadores que se cambiaron al sistema de AFP, en 1981. Cuando sean no un millón, sino tres o cuatro millones de trabajadores que comprueben en carne propia lo que aquí estamos hablando ¿Cree que el peso de la crisis política que eso implica obligará a cambiar el sistema?
“Sin la menor duda. Hay que arreglar esto, y no se puede arreglar sin terminar con este escándalo. El sistema ya tiene un millón de jubilados, es decir, empezó a jubilar gente desde los años ochenta, con gravísimo perjuicio para todos ellos. Lo que sucederá a partir de algunos años más es que se sumarán a ellos los que no tienen bono de reconocimiento, porque sólo han cotizado en este sistema. Pero la crisis ya existe y desde hace tiempo. Lo que hará es agravarse”.
– Para decirlo sin ambages ¿cree que la única solución es volver al sistema de reparto?
“Pero, obvio. Sin la menor duda. Si no, cómo vamos a aumentar al doble las pensiones. Porque si realmente queremos resolver el problema, tenemos que duplicar el monto de las pensiones, como mínimo, para igualar las pensiones del sistema público. Y la única fuente de dinero para eso, es lo que los administradores y los grupos económicos se están embolsando todos los meses. Cómo va a ser presentable que la gente no tenga pensiones, mientras doce grupos económicos, entre ellos cinco que son dueños de las AFP, se embolsan anualmente, en dinero contante y sonante, puesto por los afiliados y el fisco, el 3,6% del PIB. Es un escándalo. Y más encima, quieren más aportes. Quieren que los afiliados y el fisco pongan más dinero, y que se aumente la edad de jubilación”.
-¿Usted los ve preocupados?
“Ellos piensan que tienen el sartén por el mango, pero evidentemente no las tienen todas consigo. Ellos saben que si cambia la situación política, y hay una nueva Constitución, esto, junto con el cobre, son las primeras cosas que se van a terminar, porque son tan escandalosas, que se tienen que terminar, como ya las terminaron en Polonia, Hungría, Argentina y Bolivia”.
– Sin embargo, para que ello ocurra en Chile, se requiere mayor presión social, y con esto quiere decir que el problema, en último término, es político…
“Bueno, la resistencia en esto es muy grande, porque la cantidad de dinero que se están llevando, es descomunal”.
– Tan descomunal como la falta de información. De hecho, no he visto ninguna referencia a este estudio en los medios…¿Qué se debe hacer, a su juicio, para instalar el problema en el ámbito político?
“Desde luego, hacerlo parte de todo programa político. En el programa de la CUT, por ejemplo, este es uno de los puntos. Esto no entró en el programa del próximo Gobierno, y esa es una de las razones por las cuales la CUT no adhirió formalmente a la candidatura de Bachelet, porque este problema, y los derechos laborales, no están incluidos en el programa. Pero la CUT va a seguir presionando. Y como el problema es mucho, y la paciencia es poca, lo que puede ocurrir aquí es que o se le da curso a esto mediante una discusión constitucional que abra la llave para que estas cosas se resuelvan, o el problema asumirá contornos impredecibles”.
– El sistema se implantó por medio del Decreto Ley 3.500. ¿La solución no es tan simple como cambiar un decreto ley?.
“No porque tiene rango de ley orgánica constitucional, y por tanto, exige quorum calificado, lo mismo que para cambiar la propia Constitución”.
– Esto me hace pensar que resolver esto, como la renacionalización del cobre y la reforma a la educación, implica cambiar el paradigma o modelo de desarrollo…
“Resolver esto es lo más fácil que hay, porque la cantidad de dinero es tan enorme, que bastaría que si siquiera se le ponga el tapón completo a lo que se están llevando ellos, sino que se cerrara un poco el espiche. Bastaría que se terminara con las AFP, y el Estado, a través de una AFP estatal, se hiciera cargo de la administración de todo esto, y ya se cerraría el espiche que equivale al monto del fondo de pensiones; o sea, con cerrar las AFP, ya se podría duplicar el monto de las pensiones, dejando todavía un chorro que yaya a los mercados financieros, cosa que también debería taponarse”.
– ¿Y qué sensación tiene respecto a la viabilidad del cambio de sistema?
“Creo que no sólo es inevitable, sino que tiene que resolverse luego. Un país no puede tener a sus profesores a sus jueces o a sus trabajadores calificados sin pensiones. No puede discriminar a las mujeres y darles menores pensiones que a los hombres. Las mujeres son el único grupo que se le discrimina por sus expectativas de vida distinta. Si fuera por eso, las pensiones de los sectores de altos ingresos deberían ser menores, porque su expectativa de vida es mucho mayor que la que tienen las mujeres en relación a los hombres, o respecto al promedio de la población”.
– ¿En qué fuentes se fundamentó el estudio?
“En las cifras oficiales. Lo único bueno que tiene este sistema son las estadísticas, que son maravillosas, porque es un sistema que permite hacer un censo mensual de la fuerza de trabajo real. El estudio tiene la siguiente metodología: son planillas de cálculo que están en la red, y están enlazadas directamente a la fuente, de manera que cualquier dato, por ejemplo que los subsidios público son tres cuartas partes las pensiones pagadas, es posible rastrearlo hasta llegar a las fuentes directas y públicas, principalmente la Superintendencia de Pensiones, que tiene muy buenas estadísticas, magníficas. Tanto es así que esas ´lanillas se actualizan en forma automática, porque tenemos el vínculo directo. Es decir, google va a mirar la página de la superintendencia, saca el dato, lo elabora con las fórmulas que le pusimos a esas planillas de cálculo y finalmente entrega el dato, como el que acabo de mencionar”.
– ¿Y no le llama la atención que nadie debata ni refute los datos del estudio?
“No, para nada. El silencio representa la línea de menor costo y el mejor expediente para no difundir más estos resultados. Ellos se mueven en esto de una manera completamente inmoral. Por ejemplo, contratan “expertos” que hacen estudios que demuestran teóricamente que las pensiones chilenas serías las que tiene las tasa de reemplazo más altas del mundo, respecto del sueldo último, mejores que las pensiones alemanas”. }
– Pero eso es ridículo…
“Ridículo. Las cifras reales muestran que una jueza que gana tres millones de pesos, a pesar de haber cotizado toda su vida por el tope, sin fallar un solo mes, saca una pensión de 330 mil pesos, menos de la décima parte de lo que ganaba como activa. Esa es la realidad. Ellos concluyen que la tasa de reemplazo es de un 80%. Y cómo lo hacen: sacan un promedio de lo que saca la gente y lo comparan con lo que ha aportado en los últimos diez años. Como es tan precario el empleo, y los dos tercios de los chilenos cotiza un mes de cada dos, el promedio es inevitablemente bajo, y eso lo comparan con la pensión que sacan. Y en la pensión que sacan, incluyen los subsidios públicos. Y resulta que los subsidios públicos para la mitad de las pensiones, representan el 73% de las pensiones que reciben los afiliados. Esa es la seriedad con que se maneja esta gente. Comparan subsidios públicos con contribuciones que on un mes sí y el otro no”.
– Me resulta difícil encontrar una lógica detrás de este sistema, y más difícil aún explicarme como se sostiene…
“La lógica es la de un sistema de ahorro forzoso, que le saca dinero a los afiliados y al Estado, y lo inyecta a los mercados financieros, los que se hinchan de plata, y algo de eso chorrean. Algo de eso le llega a las empresas, y las empresas con eso invierten”.
– O sea, un autorretrato del modelo…
“Pero, claro. Esta es una de las principales fuentes de la desigualdad del ingreso. En rigor, son tres las principales fuentes de desigualdad. La primera, es el cobre, por supuesto. Lo que se llevan las transnacionales en renta equivale, más o menos, al 9% del PIB. Esas son las utilidades antes de impuestos. Esas son rentas, es decir, dinero que nos pertenece a todos, porque proviene de un mineral que de acuerdo a la Constitución, nos pertenece a nosotros. Después, vienen los intereses de las tarjetas de crédito, los intereses de los créditos de consumo y los intereses de las tarjetas de las casas comerciales, que en conjunto, representa el 4,5% del PIB. Y la tercera fuente de desigualdad del ingreso es esta, porque se lleva el 3,6% del PIB. Si sumas esos tres conceptos, tienes el 18% del Producto Interno Bruto, que se está sacando a los trabajadores, y pasando a los empresarios. Si ese 18% lo recuperas, la porción de la torta que hoy reciben los trabajadores, que es 35%, según el Banco Central, subiría automáticamente a 53%, con lo cual la distribución del ingreso se normaliza, porque en los países desarrollados esa proporción es del 60%”.
– Eso me parece promisorio, desde el punto de vista de un nuevo modelo de desarrollo…
“Por supuesto. Basta resolver estas tres cosas, y estás listo.
– O sea, en qué topamos…
“Exactamente”.
Fuente: Clarin
.
http://m.youtube.com/watch?v=MVtWq92vxZg
ASALTO A MANO ARMADA DE LOS LADRONES CHILENOS
YA ES HORA QUE LOS CONOZCAMOS O MEJOR DICHO REMEMOREMOS LO QUE SON. ASÍ TAMBIÉN ESTÁN ASALTANDO AL POBLADOR PERUANO.