Ante los crecientes casos de indisciplina en los colegios, algunos de los cuales han sido muy graves y han llenado titulares, el ministerio de Educación anunció la elaboración de un reglamento en el cual se definirán las faltas que puedan cometer los alumnos, así como la gradualidad y sanciones respectivas. El objetivo es reducir la violencia y devolver autoridad a los docentes.
El anuncio lo realizó el ministro José Antonio Chang al presentar los Lineamientos para la Gestión de la Disciplina Escolar, orientados a garantizar una convivencia segura en colegios públicos mediante medidas correctivas para alumnos infractores.
Por lo anterior, se restablecerá la nota de conducta y promoverá la participación activa de los padres de familia en la formación de los menores.
Gradualidad
Para las faltas se considerará tres niveles de gravedad: leves, graves y muy graves. Entre las infracciones leves se encuentran distraerse durante las horas de clase, no prestar atención o interrumpir a otros compañeros.
La acumulación de más de tres tardanzas injustificadas en un bimestre y el uso indebido de dispositivos electrónicos pasarán a ser considerados faltas graves.
Se incorporarán también sanciones para faltas como:
- Daños materiales a la propiedad escolar.
- Agresiones físicas leves y psicológicas.
- Retos o incitación a comportamientos humillantes y peligrosos.
- Consumo de sustancias prohibidas o presentación de justificaciones médicas falsas.
- Conductas que atenten contra la intimidad del alumnado o la imagen institucional.
Faltas graves
Se definirá con el nivel máximo de gravedad actos que vulneren directamente la integridad física y moral de la comunidad escolar, incluyendo el hostigamiento o acoso escolar (bullying), la violencia sexual, la discriminación, los actos de odio y el uso de armas u objetos punzocortantes.
También se incorporan faltas vinculadas a actos ilícitos, como el cobro de cupos, la extorsión, la venta de drogas, el hurto y la difusión de información privada. Si los hechos constituyen una infracción penal, las autoridades del colegio deberán reportar el caso de inmediato a la comisaría o Fiscalía correspondiente.
Sanciones
De producirse una falta, el personal educativo intervendrá para detener la conducta. Si el caso es grave o muy grave, deberá registrarse e informarse al director de la institución en un plazo máximo de 24 horas, notificando también a los padres del estudiante.
Se tendrá en cuenta criterios de proporcionalidad según la edad y los antecedentes del menor para las sanciones. De ser leves se aplicará amonestaciones verbales o escritas, restricciones temporales de actividades y reparación del daño causado.
Para faltas más graves, los directores tendrán la potestad de aplicar suspensiones de hasta tres días hábiles, matrícula condicional o la separación definitiva del colegio.
Los estudiantes expulsados continuarán su aprendizaje mediante una modalidad híbrida a cargo de la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL). Este formato incluirá clases virtuales y atención presencial enfocada en su reinserción educativa y social, sumado a soporte psicológico para la familia.
