Un sismo de magnitud 6.3 remeció el norte de Afganistán y deja al menos siete fallecidos y 150 heridos, además de extenso daño a viviendas, seis meses después de que otro sismo dejó 2,200 personas sin vida.
El temblor, ocurrido a las 15:29:02 (UTC-05:00), tuvo epicentro en el continente, 22 km al suroeste de Khulm, cerca de Mazar-i-Sharif, con hipocentro a 28 km de profundidad, informa el Servicio Geológico de los Estados Unidos.
El sismo tuvo potencial destructor debido a la relativamente escasa profundidad; también por la cercanía del epicentro a zonas pobladas, y por la calidad precaria de las construcciones.
El sismo destruyó parte del santuario de Mazar-i-Sharif, la Mezquita Azul, según declaró Haji Zaid, portavoz de la provincia de Balkh.
En Mazar-i-Sharif, una ciudad de aproximadamente 523.000 habitantes, muchos residentes salieron corriendo a la calle en plena noche, temiendo que sus casas se derrumbaran, reporta un corresponsal de la AFP.
El terremoto es el último desastre natural para el gobierno talibán, que ha enfrentado tres grandes terremotos mortales desde que tomó el poder en 2021, mientras que la ayuda extranjera, que constituía el pilar de la economía del país, disminuyó drásticamente.
Otro sismo superficial de magnitud 6.0, el más mortífero en la historia reciente de Afganistán, sacudió el este del país el 31 de agosto de este año, dejando más de 2200 muertos.
Grandes terremotos en Herat, al oeste del país, cerca de la frontera con Irán, en 2023, y en la provincia oriental de Nangarhar en 2022, causaron la muerte de cientos de personas y destruyeron miles de viviendas.
Los terremotos son frecuentes en el país, especialmente a lo largo de la cordillera del Hindu Kush, cerca del punto de encuentro de las placas tectónicas euroasiática e india.
Desde 1900, el noreste de Afganistán ha sido azotado por 12 terremotos con una magnitud superior a 7,0, según Brian Baptie, sismólogo del Servicio Geológico Británico.
