Y reanudación de negociaciones
El arzobispo Silvano M. Tomasi, C.S., observador permanente de la Santa Sede ante la Oficina de las Naciones Unidas y las Organizaciones Especializadas en Ginebra, demandó el alto al fuego en Gaza.
El prelado recuerda la iniciativa de los patriarcas y jefes de las iglesias cristianas de Jerusalén que declararon el domingo, 4 de enero, jornada de oración para "acabar con el conflicto de Gaza y restablecer la paz y la justicia en Tierra Santa", así como las intervenciones del Papa durante el Ángelus del mismo día y en el encuentro con los representantes del Cuerpo Diplomático ante la Santa Sede el 8 de enero, cuando afirmó que "la opción militar no es una solución y la violencia, venga de donde venga y bajo cualquier forma que adopte, ha de ser firmemente condenada".
"Es evidente que las partes interesadas no son capaces de salir del círculo vicioso de la violencia sin la ayuda de la comunidad internacional que tendría, por lo tanto, que cumplir con sus responsabilidades, intervenir activamente para impedir el derramamiento de sangre, facilitar el acceso de la ayuda humanitaria de emergencia y acabar con todas las formas de enfrentamiento", sostuvo.
"Al mismo tiempo, la comunidad internacional debe comprometerse a remover las raíces del conflicto que solamente puede resolverse dentro del marco de una solución duradera del más amplio conflicto Israelí-Palestino, basada en las resoluciones internacionales adoptadas a lo largo de los años", señaló.
