Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Harvard y la Universidad de Toronto señala que el consumo de café ayuda a las mujeres a un envejecimiento saludable, tanto en lo físico como en lo mental.
Los estudiosos analizaron datos de unas 50 mil mujeres seguidas durante 30 años, a partir de los cuales plantean que una taza de café por la mañana tendría un efecto positivo al aumentar la energía; también podría ayudar a las mujeres a mantenerse lúcidas, fuertes y mentalmente sanas a medida que envejecen.
Las mujeres que bebieron café con cafeína en la mediana edad tenían mayor probabilidad de exhibir un envejecimiento saludable. Sin embargo, los investigadores no encontraron ninguna relación con el té o el café descafeinado, mientras que, por el contrario, beber más refrescos de cola se relacionó con una probabilidad significativamente menor de un envejecimiento saludable.
Estudios anteriores han vinculado el café con resultados de salud individuales, pero este estudio es el primero en evaluar el impacto del café en múltiples áreas del envejecimiento a lo largo de tres décadas, explica la Dra. Sara Mahdavi, BSc, HBSc, RD, MSc, Ph.D., investigadora postdoctoral en la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard y profesora adjunta de la Universidad de Toronto, Facultad de Medicina, Departamento de Ciencias de la Nutrición.
Los hallazgos sugieren que el café con cafeína —no el té ni el descafeinado— podría contribuir de forma única a las trayectorias de envejecimiento que preservan tanto la función mental como la física, indica sobre estos hallazgos que serán presentados en NUTRITION 2025, la principal reunión anual de la Sociedad Americana de Nutrición, que se celebrará del 31 de mayo al 3 de junio en Orlando.
El estudio presenta varias fortalezas clave, afirmó la Dra. Mahdavi, y agregó que además del amplio tamaño de la muestra y los 30 años de seguimiento, se evaluó diversos aspectos de la longevidad y el envejecimiento saludable, así como información muy completa sobre hábitos nutricionales y de estilo de vida, recopilada cada cuatro años tras el inicio del estudio.
La muestra es de 47,513 mujeres del Estudio de Salud de Enfermeras, con datos dietéticos y de salud recopilados desde 1984. Los investigadores evaluaron el consumo de cafeína mediante cuestionarios validados de frecuencia alimentaria que incluían el consumo de los principales contribuyentes a la cafeína, como el café, el té, la cola y el café descafeinado.
El envejecimiento saludable se definió como vivir 70 años o más, estar libre de 11 enfermedades crónicas graves, mantener la función física, tener buena salud mental, no presentar deterioro cognitivo ni problemas de memoria, indica el artículo publicado en Medical Express.
Tras 30 años de seguimiento, los investigadores estimaron cómo cambiaba la probabilidad de un envejecimiento saludable por cada 80 mg de cafeína que consumían las participantes al día. También examinaron bebidas específicas como el café, el té, el café descafeinado (por taza de 237 ml) y la cola (por vaso de 354 ml). Estos análisis preliminares consideraron otros factores que podrían influir en el envejecimiento saludable, como el peso corporal, el tabaquismo, el consumo de alcohol, la actividad física, el nivel educativo y la proteína en la dieta.
Para 2016, 3,706 de las mujeres del estudio cumplían todos los requisitos para ser consideradas personas mayores saludables. En la mediana edad, entre los 45 y los 60 años, estas mujeres consumían un promedio de 315 mg de cafeína al día, aproximadamente la cantidad que contienen tres tazas pequeñas de café o una taza y media grande según los estándares actuales. Más del 80 % de esa cafeína provenía del consumo regular de café.
En el grupo de mujeres mayores saludables, cada taza extra de café al día se asoció con un aumento del 2 % al 5 % en la probabilidad de un buen futuro, hasta cinco tazas pequeñas al día, o aproximadamente 2,5 tazas según las mediciones actuales.
Los investigadores no encontraron ninguna asociación significativa entre el consumo de café o té descafeinado y una mayor probabilidad de un envejecimiento saludable. Cada vaso pequeño adicional de refresco (otra fuente importante de cafeína) se asoció con una disminución del 20 % al 26 % en la probabilidad de un envejecimiento saludable, lo que refuerza la idea de que no todas las fuentes de cafeína aportan beneficios. Como se sabe, gaseosas que contienen cafeína tienen además otras sustancias dañinas para la salud.
Los resultados, aunque preliminares, sugieren que pequeños hábitos constantes pueden contribuir a la salud a largo plazo, afirmó la Dra. Mahdavi. El consumo moderado de café puede ofrecer algunos beneficios protectores cuando se combina con otros hábitos saludables como el ejercicio regular, una dieta saludable y evitar el tabaco.
Si bien este estudio refuerza la evidencia previa que sugiere que el consumo de café podría estar relacionado con un envejecimiento saludable, sus beneficios son relativamente modestos en comparación con el impacto de un estilo de vida saludable en general y justifican una mayor investigación.
Los investigadores señalan que, en general, hasta dos tazas de café al día deberían ser seguras y potencialmente beneficiosas para la mayoría de las personas. Además, beber más puede ofrecer beneficios adicionales para algunos, pero no ser saludable para otros. En otro estudio, la Dra. Mahdavi y sus colegas demostraron que la variación genética puede influir en la relación entre el consumo de cafeína y los resultados de salud, por lo que una mayor cantidad de cafeína no siempre es mejor, especialmente para personas con menor tolerancia a la cafeína o una susceptibilidad genética específica.
Además, el café contiene una serie de compuestos que podrían actuar sinérgicamente para influir en las vías de envejecimiento. Para comprender mejor estos efectos, los investigadores planean investigar cómo los compuestos bioactivos específicos del café interactúan con los marcadores genéticos y metabólicos del envejecimiento, especialmente en mujeres. Comprender estos mecanismos podría orientar la toma de decisiones personales.
Debido a que el estudio se realizó con una base de dato de mujeres, los resultados son para el sexo femenino, lo cual no excluye que los efectos puedan ser los mismos para los hombres.
Por lo general, los estudios sobre efectos benéficos del café se refieren al consumo de café pasado o expreso, pues el café instantáneo y descafeinado, debido a su proceso industrial, contienen sustancias dañinas para la salud.
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