Por Gustavo Espinoza M. (*)
La batalla por la recuperación del gas, en el Perú, ha comenzado y empieza a tomar forma en la medida que se promueven nuevas iniciativas y se incorporan diversos segmentos a la lucha.
En ese entonces, sin embargo, el gobierno aprista no pudo salirse con la suya, ofertar el gas a diestra y siniestra y suscribir los convenios que quería para entregarlo a los consorcios foráneos.
Fue en ese momento la bancada parlamentaria de Izquierda Unida la que libró las principales batallas, sobre todo en la Cámara de Diputados, pero también en el Senado.
Hizo carne una consigna sugerente: "Camisea, si; pero como sea, no". Y fue posible entonces bloquear distintas iniciativas procedentes del Ejecutivo que daban por hecho la suscripción de convenios para la exploración y la explotación del gas peruano.
Fue después, bajo el fujimorato que el gobierno central avanzó en sus propósitos, atado como estaba a los grandes intereses de las multinacionales.
La débil presencia de la izquierda en el Congreso y la ruptura de la unidad en el campo popular, opacó significativamente la resistencia a tales proyectos, y así fue como la empresa española Repsol pasó a ubicarse como la principal interesada en la materia.
En todo ese periodo, los medios de comunicación al servicio del Imperio no hicieron otra cosa que enrostrar a los líderes de la izquierda de entonces el que no se haya avanzado en la suscripción de convenios de este orden.
Pero fue ahora, durante la segunda administración García, que esa ofensiva mediática tomó fuerza y llevó al régimen a crear los mecanismos más apropiados para que la empresa Repsol, y otras, avanzaran en sus proyectos destinados a succionar la riqueza nacional.
El reflujo de veinte años de la izquierda —que comienza a recuperarse lentamente por la fuerza combativa de los trabajadores y el pueblo— permite retomar esta lucha que tiene importancia estratégica para nuestro país. Para el caso, los especialistas peruanos han tomado la iniciativa.
Y es que cada vez el país es más consciente que, si en el siglo pasado la batalla principal se libró por el petróleo, en el nuevo siglo se librará por el gas, el combustible más significativo del presente y del futuro.
Humberto Campodónico, uno de los más calificados voceros en la materia dijo ya el 28 de julio del año 2004, verdades que hoy cobran significativa importancia::
"Para el ciudadano, el gas de Camisea es importante por varios motivos. Primero, porque se abaratarán las tarifas eléctricas (de hecho, este proceso ya comenzó) debido a que el gas natural (que utilizará la central de Ventanilla) produce electricidad más barata que el diesel. También se usará para el transporte vehicular y, más adelante, llegará a las viviendas (para cocina, agua caliente y calefacción). Para los industriales, el gas permitirá reemplazar el diesel y el petróleo residual en el proceso productivo (hornos), lo que abaratará sus costos. Y, también, se pueden poner en marcha otros proyectos, como petroquímicos, que permitirían el llamado eslabonamiento hacia adelante. El gas es también una importante palanca para la descentralización, por varios motivos. Primero, la Región Cusco va a recibir entre US$ 40 y 50 millones anuales por canon. Además, la reciente modificación de la ley del canon establece que el 10% del canon le corresponde al municipio donde se produce el recurso, lo que es una buena noticia para las comunidades indígenas de la zona de Camisea, antes siempre olvidadas. También es importante que una cantidad adicional del canon se destine a las regiones por donde pasan los ductos, lo que está en discusión en el Congreso. Estos recursos irían a regiones pobres como Ayacucho y Huancavelica, beneficiando también a Ica y Cañete"
Lamentablemente las autoridades del gobierno no han tomado para nada en cuenta eso, y se han dedicado a beneficiar a los consorcios foráneos sin reparar en las, apremiantes necesidades nacionales.
Por eso, el gas ahora desaparece del mercado interno o su precio sube ostentosamente quedando fuera del alcance del consumo regular de las personas.
Hoy se sabe, en efecto, que el balón de gas en nuestro país cuesta cuatro veces más que en Venezuela, tres más que en Colombia y dos veces más que en Bolivia y Chile.
Eso, sólo puede atribuirse a la irresponsable política de quienes tuvieron en sus manos los acuerdos del gas y se niegan a revisarlos hoy.
Para los próximos días, a partir del martes 27 de julio se ha previsto el inicio de una larga jornada de lucha en el sur peruano.
En Puno, Madre de Dios, Apurimac y Cusco tendrán lugar Paros y movilizaciones de trabajadores y campesinos en demanda de revisión de los contratos gasíferos. En Arequipa, Moquegua y Tacna tendrán lugar, luego, acciones similares.
En Lima comenzaron ya las actividades orientadas a promover la opinión ciudadana. Y el lunes 26 tendrá lugar una marcha social y una ceremonia de "lavado de la bandera", convocado por los sindicatos.
Iniciativas loables, sin duda, que ayudarán a poner las cosas en su sitio y alentarán a otros a sumarse a tan importante batalla.
Es posible que en las primeras acciones no se registre una adhesión plena. Es probable que a un inicio, no participen en las luchas todas las fuerzas y sectores que debieran intervenir en una definición tan trascendente. Pero el gas, es también una bandera que puede ser levantada por todos.
Urge incorporar a sectores democráticos, patrióticos, nacionalistas; civiles y uniformados; hombres y mujeres; jóvenes y viejos; ateos y creyentes; todos deben unirse en esta lucha que debe expresarse de los modos más diversos.
No todos pueden asistir a marchas o mítines, pero sí pueden hablar, escribir, leer y pensar, cuatro recursos indispensables en la coyuntura.
Pronunciamientos formales de sindicatos, de organizaciones sociales, instituciones, partidos políticos y otros deben ser expresiones cotidianas de un sentimiento que crece en el país y que se multiplica.
Y es que el gas, es más que un recurso. Es también un modo de preservar la independencia nacional, la soberanía del Estado y los derechos inalienables de todos los peruanos. (fin)
(*) Del Colectivo de Dirección de Nuestra Bandera / www.nuestra-bandera.com

4 comentarios
LA IZQUIERDA NO DA NADA BUENO A LOS PAISES. LA IZQUIERDA ESTA FRACASADA EN EL MUNDO ENTERO, NI QUE DECIR DEL MARXISMO. AUNQUE LES DUELA A LOS IZQUIERDISTAS QUE PRETENDEN CAMBIAR LAS COSAS; SOLO LA EMPRESA DA TRABAJO Y PROGRESO, LO QUE SE DEBE HACER ES REGULAR EL TRABAJO PRIVADO DESDE DENTRO.
EL ESTATISMO ES MISERIA PARA MUCHOS Y APROVECHAMIENTO DE UNOS POCOS, VEAN A CUBA, VENEZUELA, ARGENTINA,NICARAGUA ETC.
hay que sacar de palacio a lalan garcia meterlo preso y todos tolos traidores es una verdad real que hay un complot contea el pais que viene desde el primer gobierno de alan lo siguio fujimori toledo y este segundo gobierno de alan y la cabeza es alan habran los ojos no crean en sus discursos cree que somos brutos cuando termine su gobierno habra echo 120 mil obras son 20 mil por ano el estupido es el nosotros no no le creemos nada el es el espia que esta jodiendo al pais regalandolo presidente de los chilenos menos de los peruanos viva el peru carajo muerra el apra cuna de traidores a la patria
PIQUICHON APROJUMIORISTA
ESE PIQUICHON QUE MEZCLA EL GAS CON LA POLITICA DEBE SER PAGADO POR LOS RATEROS APROFUJIMORISTAS.
PARA DESPRESTIGIAR EL IMPORTANTE ASUNTO DEL GAS ACUSAN DE IZQUIERDISTA, COMUNISTA Y POLITIQUERO, TODO PARA TAPAR SUS LATROCINIOS.
FUSILEN A CABALLO LOCO YA
La izquierda defiende
Cierto es que la izquierda ha tenido muchos errores, pero si en algo ha sido constante es en la defensa de los recursos naturales del Perú.
Ponernos al frente de esta campaña y anular la corrrupta exportación del gas es un deber que nos incumbe como peruanos. Si esa defensa de lo nuestro es «izquierdismo» a los ojos de las ratas chilenas y sus sirvientes peruanos, pues sepan que esa calificación no nos preocupa. Esto continuará hasta lograr que el gas se quede en el Perú para beneficio de todos los peruanos. Nada de exportar, a ningún país, menos a Chile, que es un estado delincuente y basura.