Jorge Manco Zaconetti
En 2024 las ventas de derivados del petróleo para satisfacer el mercado interno bordearon los 288 mil barriles diarios, y la producción local de petróleo tanto en la costa norte, Zócalo Continental, como en la Selva Norte, con el lote 95 bajo responsabilidad de Petrotal y del antiguo lote 8, no superan los 40 mil barriles diarios, lo cual refleja el fracaso del proceso privatizador iniciado por la dictadura fujimorista en 1992, con las ventas de los lotes y unidades de PetroPerú. Un proceso que hemos denominado la: La Venta Sucia, y cuyas consecuencias persisten a pesar del tiempo transcurrido.
Hasta 1995 la petrolera estatal era responsable de una producción de 125 mil barriles diarios, y hoy treinta años después no se producen más de 40 mil barriles diarios, lo cual agrava el déficit de la balanza de hidrocarburos, sobre todo del petróleo crudo que es refinado localmente, del vital diésel 2 limpio de azufre que constituye la columna vertebral del mercado de combustibles, y del gas licuado de petróleo (GLP) que cada día tenemos que importar más pues la demanda interna es superior a los 68 mil barriles diarios y la producción proveniente del tratamiento a los líquidos de gas natural de Camisea, sea de los lotes 88, 56 y 57 que son procesados en la Planta de Fraccionamiento de Pisco, bajo responsabilidad de Pluspetrol Plus Corporation (PPC) no supera los 45 mil barriles diarios, incluso sumando la producción de GLP procesado en la Moderna Refinería de Talara, y las pequeñas Plantas de Fraccionamiento que operan en la región norteña.
Sin embargo, a pesar de esta creciente dependencia del crudo y derivados importados nos damos el lujo de exportar hidrocarburos en la forma de crudo pesado, petróleos industriales, gasolinas (nafta) de la Planta de Pisco y sobre todo gas natural licuefactado, es decir gas natural convertido a líquido para que pueda ser transportado en buques metaneros, proveniente del lote 56, cuyo contrato de exportación, dicho sea de paso, expira en 2028, y en verdad desde 2010, en que comenzó el proceso de exportación de gas natural, se han consumido sus reservas probadas no más de 2.1 trillones y éstas no han sido repuestas.

Con la información proporcionada por el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) se han exportado hidrocarburos (petróleo, derivados del crudo, y sobre todo gas natural) por un valor de US $ 4,001 millones de dólares por debajo del nivel más alto alcanzado en 2022, donde las exportaciones de hidrocarburos llegaron a su más alto nivel, US $ 5,905 millones, todo un récord si se analiza el período 2010 a 2024.
Del total de las exportaciones en 2024, que sumaron los US $ 4,001, las ventas externas de petróleo crudo y derivados alcanzaron los US $ 2,296 millones de dólares (57%), que en volúmenes representaron los 31.5 millones de barriles, constituidos básicamente por petróleo pesado de la selva norte, gasolina cruda en forma de nafta por parte de Pluspetrol Plus Corporation, pero sobre los petróleos industriales o también conocidos como los petróleos residuales, que son excedentarios gracias al efecto Camisea que ha sustituido el uso industrial de estos derivados que se castigan en el mercado internacional con precios menores a los marcadores internacionales como el WTI, que expresa el precio del petróleo del Golfo de México, que el presidente Donald Trump por iniciativa presidencial ha denominado Golfo de América, sin sonrojo alguno.
En verdad, las exportaciones de crudo y derivados por 34.5 millones de barriles en 2024 significan que durante dicho año se han exportado en promedio por día calendario 94,524 barriles de crudo y derivados que resultan necesarios para satisfacer el mercado interno si hubiese una política nacional energética, donde el principio prioritario sea la satisfacción del mercado interno.

En dicho contexto de los 34.5 millones de barriles exportados de petróleo crudo y derivados, PetroPerú SA ha exportado petróleo industrial 6 por un volumen cercano a los 6 millones de barriles, es decir la petrolera estatal ha vendido al exterior un promedio de 16,285 barriles diarios a precios por debajo del precio internacional, que en 2024 se mantuvo sobre los US $ 72.7 dólares el barril.
Se debe reconocer que durante el año transcurrido la unidad de Flexicoking de la Moderna Refinería de Talara de PetroPerú, ha estado paralizada por una serie de desperfectos técnicos provocados por indeseables decisiones políticas, que debieran ser materia de investigación por la Contraloría General de la República. Temas que dejo planteado para próximos artículos.
Lo cierto y evidente es que esta valiosa unidad de Flexicoking que expone una capacidad de tratamiento de 22,300 barriles diarios, tiene la característica de convertir los petróleos industriales en derivados de mayores precios como el diésel limpio con 50 partes por millón de azufre y gasolinas de alto octanaje, que se tienen que importar. Sin embargo, al estar paralizada en la mayor parte del año o al funcionar por debajo de capacidad, no está justificando la inversión de más de US $ 1,000 millones de los más de US $ 6,500 millones invertidos en la Moderna Refinería de Talara.

LOTE 56 DEBE RENEGOCIARSE
A pesar del déficit creciente de nuestra balanza comercial de hidrocarburos desde 2010, hemos exportado más de 2 trillones de gas natural proveniente del lote 56, cuyas reservas no han sido repuestas.
Así exportamos energía barata al Asia, Europa pues el contrato de exportación de gas natural a México quedó superado por la autosuficiencia del país azteca de este energético.
Es más, este contrato tiene fecha de vencimiento en 2028 y debiera ser una preocupación central de parte de PerúPetro su renegociación, ante la falta de reservas probadas, y sería un escándalo nacional que las escasas reservas probadas del lote 88 apuntalen el negocio exportador donde la voz contante y sonante la tienen poderosas empresas transnacionales como Shell, Repsol, Hunt Oil, solamente por mencionar algunas.
Si bien en el año 2022 se alcanzó el punto más alto en el valor de las exportaciones de hidrocarburos, llegando a los US 5,905 millones de dólares, el grueso de las mismas estaban constituidas por las ventas externas del gas natural proveniente del lote 56, que sumaron los US $ 3,166 millones de dólares, es decir las ventas de gas significaron el 54 % del valor total de las exportaciones de los hidrocarburos. En cambio, para 2024 la participación de las ventas externas de gas natural en el total de las exportaciones de los hidrocarburos disminuyeron al 37 %, un bajón de casi 17 puntos.

Sin embargo, el Consorcio Perú LNG, responsable de la exportación del gas natural proveniente del lote 56, obtuvo en dicho año los mayores ingresos por las ventas en todo el período 2010 a 2024, gracias a los elevados precios del gas natural en razón de la guerra Rusia/Ucrania, que disparó los precios internacionales del gas natural ante el bloqueo a las compras del gigante ruso abastecedor histórico de media Europa en especial de Alemania que depende en un 60 % de la energía rusa.
Así, el metro cúbico de gas natural en 2022 alcanzó un precio extraordinario de US $ 429.6 en 2024, sin embargo el mismo metro cúbico se derrumbó a los US $ 167.6 dólares en 2022, a pesar que la producción para la exportación se mantuvo sobre los 7.7 millones de metros cúbicos en 2022 y subir a los 8.9 millones de metros cúbicos en 2024.
Es decir, se produce más para percibir menores ingresos. En verdad, constituye una cruel paradoja que un país como el Perú tenga que exportar petróleo, derivados como los petróleos industriales, nafta y sobre todo el gas natural del lote 56 (Camisea), y que por el contrario dependamos de las crecientes importaciones de petróleo crudo, del necesario diésel 2 limpio y del gas licuado de petróleo (GLP) entre los principales.
La crisis internacional que se experimenta nos expone muy cerca a una crisis energética, pues dependemos en demasía de la producción de hidrocarburos de los Estados Unidos de orteamérica, donde más del 50 % de nuestras compras a dicha potencia están constituidas por petróleo crudo y derivados.
Qué pasaría en nuestro país si en un arranque de prepotencia el gobierno de Donald Trump a pesar del Tratado de Libre Comercio vigente desde 2007 con nuestro país, decide endurecer las condiciones de nuestras importaciones de combustibles a dicho país, en razón de las crecientes relaciones económicas, comerciales y de amistad que mantiene el Perú con la República Popular China. De allí, la necesidad de apostar por la seguridad energética del Perú como política de Estado y el rol de PetroPerú.
Volveremos sobre el tema.
Diario Uno, 17.05.2025

1 comentario
Excelente investigacion de experto sr Manco. Los famosos contratos ley que lo funcionarios peruanos calcularon mal por desconocimiento o ADREDE, cuanto crecio precio del GNV desde 2002,? gobierno de Toledo, ministro Kuszinski . Y el GLP sigue muy caro siendo la mitad producido en Pisco, la gasolina bajo precio el 2025 a 59 el barril de petroleo ,pero por apoyar a petroperu esta no baja su precio de referencia y REPSOL callado. Ya gbno de eeuu dijo que quiere el pretoleo barato en su periodo y libero permisos para exttaer en su pais. Los que importan a Peru son EXXON que tiene mas depositos en talara y ademas tiene licencia de flexiconking para nueva refineria, los tecnicos Petrperu por no seguir instrucciones la dañaron,asi que no se refina los residuos.Dejar todo al mercado ni eeuu ni chile lo hacen.