Casi la mitad de las enfermeras y enfermeros de España se plantearon dejar su profesión agotados por la sobrecarga de trabajo causada por la pandemia de covid-19, según señala una macroencuesta realizada por el Consejo General de Enfermería.

 

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Los resultados del estudio, en el que participaron 19.300 enfermeros durante las primeras semanas de enero de 2022, ponen de manifiesto que el 46,5 por ciento de los profesionales barajó la posibilidad de dejar su trabajo. La situación de hartazgo es tal que el 28,4 por ciento de los encuestados afirma que no estudiaría la misma carrera si pudiera volver atrás.

Pese a los altibajos en la carga de trabajo durante las distintas oleadas de contagio, el Consejo General de Enfermería denuncia que durante los últimos dos años la pandemia mantuvo a las profesionales en un bucle de sobreesfuerzo casi ininterrumpido.

El resultado de tantos meses de desgaste se refleja en que el 84,7 por ciento de los profesionales reconoce que ha visto afectada su salud mental por culpa de la pandemia. Además, un tercio de las personas encuestadas (33 por ciento) dice haber sufrido depresión, el 58,6 por ciento sufrió insomnio y el 67,5 por ciento tuvo episodios graves de ansiedad.

SIN RECONOCIMIENTO TRAS LOS APLAUSOS

En adición, los profesionales se sienten en una situación de abandono institucional. Ya quedan lejos los aplausos de la población desde los balcones durante los meses de confinamiento o los actos de reconocimiento por parte de las autoridades políticas.

Casi la totalidad (el 98,7 por ciento) de los profesionales de enfermería dice que no se siente reconocido por los políticos ni confía en que estos ofrezcan soluciones a su situación. A su vez, una gran mayoría (91,7 por ciento) ve necesario emprender movilizaciones para mejorar sus condiciones de trabajo.

"Las enfermeras llevan décadas denunciando las condiciones laborales que tienen que soportar con contratos precarios que duran incluso días sueltos, salarios muy bajos, pérdida de poder adquisitivo durante una década y altas cargas asistenciales por tener una de las ratio de enfermera por paciente más baja de Europa", señala Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería.

Lejos de priorizar las mejoras salariales, la reclamación más extendida entre los profesionales es un aumento de plantilla que permita mejorar el servicio y, al mismo tiempo, asegure el adecuado descanso de los trabajadores sin desatender a los pacientes.

Según los últimos datos de Eurostat –que datan de 2018–, España cuenta con 586 profesionales de enfermería por cada 100.000 habitantes, lejos de otros países de su entorno como Irlanda (1.288), Alemania (1.106) o Francia (1.079).

Ante este escenario, el 93,6 por ciento de las enfermeras cree que habría que incrementar plantillas. La opinión mayoritaria es que se debería aumentar entre el 33 y el 100 por cien. Es decir, que donde ahora hay tres enfermeras debería haber entre cuatro y seis.

En cuanto a las condiciones de trabajo, la encuesta muestra que las enfermeras consideran deficientes todos los aspectos sobre los que fueron preguntadas. En una escala de 0 a 10, las enfermeras dan un suspenso a su estabilidad laboral (4,8), el diseño de sus turnos (4,5), la carga de trabajo (3,3), el salario (3,3) o las opciones conciliación familiar (2,9).

PROFESIÓN MALTRATADA

En opinión de Florentino Pérez Raya, esta encuesta supone la constatación de que el sector de la enfermería vive una situación insostenible que ya venía de lejos, pero que se ha visto agravada por la pandemia.

"Es una situación que viene de muy atrás y que desde hace dos años se ha agravado […] La sobrecarga asistencial que ha supuesto la pandemia ha sido la puntilla para esta profesión tanto en el ámbito profesional, como en el emocional", señala.

A su modo de ver, el grito de socorro de los profesionales debería ser escuchado porque "España sufre un déficit crónico de enfermeras" y el deterioro de sus condiciones de trabajo "pone en peligro el sistema sanitario y el bienestar de una sociedad cada vez más envejecida y aquejada de enfermedades crónicas".

"No podemos seguir maltratando a una profesión fundamental para la salud de la población y para el futuro de la sostenibilidad del sistema sanitario, ni mantener con un número de profesionales que está a años luz de las necesidades asistenciales de la profesión", añade.

Coincidiendo con la publicación de esta encuesta, el principal sindicato de los profesionales de enfermería en España (SATSE), anunció este lunes la puesta en marcha de una serie de movilizaciones en todo el país para reclamar una mayor inversión que dignifique su trabajo y mejore la atención al paciente.

"No pararemos hasta ver una firme voluntad de cambio", señala SATSE en un comunicado en el que los profesionales prometen "meses de lucha y reivindicación por parte de las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas para acabar con el abandono y descalabro del sistema sanitario".

 

Con información de Sputnik