En el diario español La Vanguardia del 23 de enero de este año, con el título “El dispositivo obligatorio en el coche para reincidentes en alcoholemia que ya usan varios países europeos”, se lee:
El alcolock funciona de manera bastante sencilla pero eficaz. Antes de poder arrancar el vehículo, el conductor debe soplar en un alcoholímetro integrado en el sistema del coche. El dispositivo mide la concentración de alcohol en aire expirado y la compara con el límite legal establecido para ese conductor. Si la prueba indica que supera el umbral permitido, el sistema bloquea el arranque del motor, evitando que el vehículo se ponga en marcha.
Comentario
Una cosa es “expirar” y otra espirar. Expirar es morir o terminar un plazo. Cuando expulsamos el aire del cuerpo espiramos, no “expiramos”.
Debemos decir:
El alcolock funciona de manera bastante sencilla pero eficaz. Antes de poder arrancar el vehículo, el conductor debe soplar en un alcoholímetro integrado en el sistema del coche. El dispositivo mide la concentración de alcohol en aire espirado y la compara con el límite legal establecido para ese conductor. Si la prueba indica que supera el umbral permitido, el sistema bloquea el arranque del motor, evitando que el vehículo se ponga en marcha.
