El presidente de Ecuador Daniel Noboa pretendía instalar una base militar en su país y para ello modificar la constitución que lo prohibe. Con ese afán convocó a un referendo para que ambas opciones sean posibles, pero fracasó.
Los ciudadanos ecuatorianos respondieron mediante un referéndum y consulta popular y ya se conocen los resultados del Consejo Electoral, que arrojan una mayoría rechazando las dos propuestas.
La primera pregunta fue:” ¿Está usted de acuerdo con que se elimine la prohibición de establecer bases militares extranjeras o instalaciones extranjeras con propósitos militares, y de ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras?”. A ello más de un 60% respondió con un “no” y el sí no alcanza el 40%.
Según la constitución ecuatoriana, aprobada en 2008 en un proceso constituyente durante la administración de Rafael Correa (2007-2017), establece en su artículo 5: “El Ecuador es un territorio de paz. No se permitirá el establecimiento de bases militares extranjeras ni de instalaciones extranjeras con propósitos militares. Se prohíbe ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras”.
Noboa quería cambiar dicho artículo mutilándolo para que dia solamente: “El Ecuador es un territorio de paz”, proyecto que fue aprobado en junio pasado por la Asamblea Nacional, por lo que se realizó la consulta ciudadana.
Al parecer Noboa creía que los ecuatorianos iban a aprobar su propuesta, por lo cual incluso recibió la visita de la secretaria de Seguridad Nacional de EE. UU., Kristi Noem, a quien invitó a recorrer dos instalaciones militares que podrían servir para que los militares se instalen allí.
Una de esas instalaciones albergaba al Escuadrón de Combate N.° 2313, ubicada en la estación estadounidense aeronaval de Manta, provincia de Manabí, de 1999 a 2009.
La otra sede visitada es la Escuela Superior de Aviación Cosme Rennella, en Salinas, provincia de Santa Elena.
El referendo incluyó otras preguntas sobre el financiamiento a los partidos políticos y reducir la cantidad de parlamentarios, y la respuesta mayoritaria también fue “no”.
