En el diario mexicano El Financiero del 21 de febrero de este año, con el título “Una mujer maravillosa”, se lee:
Y vaya que ha habido presiones. De las deportaciones a los aranceles, de las drogas a las armas y de los drones a los cárteles, la postura y la discursiva de Sheinbaum se enfrentan a distintas facetas de nuestra opinión pública, a veces contradictorias. Se desea seguridad, pero no intervención; se acepta la cooperación, pero se confunde con la sumisión; predomina el antitrumpismo, pero habrá que ver cómo reaccionamos ahora que Trump ya dijo algo bonito.
Comentario
El adjetivo “discursiva” no debe emplearse como sustantivo.
Podemos decir:
Y vaya que ha habido presiones. De las deportaciones a los aranceles, de las drogas a las armas y de los drones a los cárteles, la postura y el discurso de Sheinbaum se enfrentan a distintas facetas de nuestra opinión pública, a veces contradictorias. Se desea seguridad, pero no intervención; se acepta la cooperación, pero se confunde con la sumisión; predomina el antitrumpismo, pero habrá que ver cómo reaccionamos ahora que Trump ya dijo algo bonito.
