Comunidad que distribuye duraznos en Lima y exporta a Ecuador obtendrá certificación gracias a Sierra Exportadora en alianza con empresa privada

En octubre de este año la Comunidad Campesina de Muzga, ubicada en el  sector Huancatama,  distrito de Paccho, provincia de Huaura, Lima, obtendrá la certificación Global GAP para el cultivo de durazno, con el apoyo de Sierra Exportadora, quien apoyó en la implementación del protocolo de este sistema de aseguramiento de la calidad en alianza con Importaciones & Exportaciones Felles, empresa empacadora y comercializadora de durazno ubicada en Huacho.

duraznos Muzga

 

Esta comunidad está conformada por 170 familias, cuenta con 80 hectáreas y una producción de 1,400 TM de durazno Huayco Rojo, las cuales se distribuyen en Lima y se exporta a Ecuador, explicó Vicente Zegarra, jefe del Programa Nacional de Innovación e Industria de la Palta Hass y Otros Frutales.

Detalló que Sierra Exportadora inicialmente ha intervenido en esta comunidad en la mejora de los procesos productivos (riego, sanidad, poda, etc.) y ahora se trabaja con la asistencia técnica para la implementación de las normas de Buenas Prácticas Agrícolas (BPAs), como parte de las estrategias para mejorar su competitividad productiva y comercial. De igual forma, se está mejorando la competitividad y sostenibilidad de las exportaciones de esta fruta al mercado ecuatoriano.

Productores

El especialista explicó que GLOBAL GAP (Good Agricultural Practices),  es  un  conjunto  de  normas  internacionalmente reconocidas sobre  las  Buenas  Prácticas  Agrícolas,  ganaderas y de acuicultura, y con esta certificación los agricultores, en este caso los fruticultores de Muzga,   demuestran que la fruta que producen tiene los estándares internacionales de calidad y seguridad.

“Además muestran la garantía que han sido cultivados siguiendo criterios de sostenibilidad, respetando la seguridad, higiene y bienestar de los trabajadores, el medio ambiente y teniendo en cuenta el respeto a los animales. Sin esta garantía, el acceso a canales de distribución más rentables es limitado”, precisó Zegarra.

De igual forma indicó que con esta certificación, un abanico de posibilidades comerciales se incrementa pues no solo el durazno fresco está en condiciones de competir en mejores condiciones en el mercado internacional de frutas frescas, sino que además, se puede incursionar como materia prima para la industria de conservas, mermeladas néctares y jugos concentrados.