Jorge Manco Zaconetti
La categoría de “estado patrimonial” le pertenece al sociólogo y economista alemán Max Weber, y corresponde a la realidad en la cual una clase privilegiada ejerce su dominación sobre las grandes mayorías con el control del Estado, y ejerce de su poder para su propio beneficio, por ejemplo decide sobre la naturaleza y carácter en la explotación de los recursos naturales que teóricamente corresponden a la Nación pero por medio de leyes orgánicas son transferidos para el usufructo privado. En el Perú republicano desde la explotación guanera, del caucho, plata, oro, cobre, pesca, gas natural se han beneficiado una minoría a costa de las grandes mayorías.
Otros estudiosos le denominan “estado mercantilista” y nuestro ilustre historiador sanmarquino le llamaba “estado empírico” para el caso peruano donde una elite criolla gobernaba de espaldas a las grandes mayorías. Los economistas norteamericanos Acemoglu y Robinson premiados con el Nobel (2024) en su clásico libro ¿Por qué fracasan los países? señalan que las sociedades como la peruana donde predominan las instituciones políticas y económicas “extractivistas”, donde una minoría privilegiada extrae recursos y riqueza de la mayoría están condenados al atraso y pobreza.
En artículos anteriores hemos señalado que el gobierno de la señora Keiko Fujimori expresa los intereses del gran capital, de los grupos de poder nativos y de las empresas transnacionales, en especial representados por la “Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía”. Prueba de ello es que el ministro de economía y finanzas Elmer Cuba hasta antes del 28 de julio era directivo de la consultora “Macroconsult”, la más importante agencia en la promoción de los intereses empresariales en el país.

Igualmente, el ministro de energía y minas Guillermo Shinno, quien fuera viceministro de minas durante el gobierno de la pareja presidencial corrupta Humala $ Heredia, hasta antes del nuevo gobierno había ejercido altos cargos gerenciales en el grupo minero aurífero del finado Ing. Guido del Castillo, en especial en la empresa minera Aruntani S.A.C. que arrastra denuncias por pasivos ambientales en la contaminación de los ríos Margaritani, Apostoloni, Queullirijahuiri, Aruntaya, Titire, Coralaque, y Tambo, afectando las regiones de Moquegua, el valle del río Tambo en Islay-Arequipa y las cuencas Jatun Ayllu y Llallimayo en Puno.
En verdad, en el Perú la minería llamada formal cuyos intereses se expresa en la “Sociedad Nacional de Minería”, arrastra más de 8,000 pasivos ambientales que están plenamente identificados por la Dirección General de Minería del ministerio del sector.
Es más, muchas empresas cambian de razón jurídica y con ello la responsabilidad contaminante recae sobre empresas formalmente liquidadas y le pasan la factura de la remediación ambiental al Estado. Para hacer estos “trabajitos” están los más reconocidos estudios jurídicos privados que forman a los futuros ministros de estado.
Sirva esto para llamar la atención sobre la destrucción de equipos, dragas, motores, vehículos, motobombas a la explotación aurífera “informal e ilegal” con altos niveles de contaminación ambiental en Madre de Dios, Puno, Loreto y se supone en todas las regiones donde se desenvuelve la llamada minería “informal e ilegal” que involucra a más de 500 mil trabajadores por lo menos a nivel país.
En tal sentido, en lugar de formalizar estas actividades utilizando mecanismos de mercado se ha optado por la “destrucción de capital físico” por medio de intervenciones policiales y de miembros de las fuerzas armadas, como ya se hizo en el pasado, con resultados negativos ante el incentivo perverso de los altos precios internacionales del metal amarillo.

Al primer semestre del 2025 en relación al período similar del 2026 las exportaciones de oro en términos de valor se incrementaron de US $ 9,760 millones a US $ 15,808 millones, lo que significa una variación del 62 %, mientras los volúmenes exportados apenas aumentaron de los 3´179,100 onzas a 3´379,200 onzas que resulta equivalente a un incremento del 6.3%.
Este elevado crecimiento de las exportaciones de oro en términos de valor se explica por el aumento del precio internacional del oro de un promedio de US $ 3,070 dólares la onza troy a US $ 4,677 dólares para el primer semestre del 2026. Este incremento del precio internacional del oro constituye un estímulo perverso, en lugar de ser una oportunidad para el desarrollo de una “minería inclusiva” que beneficie a todos los involucrados minería formal gran, mediana
y pequeña minería, y también a los mineros artesanales “informales e ilegales” previa formalización que supere los límites de los llamados REINFOS un registro temporal para la explotación de oro, establecido durante el gobierno del presidente Pedro Pablo Kuczynski en el 2016 y que ha sido varias veces ampliado.
En el caso de la denominada informalidad suscribo la tesis del empresario Rafael Belaunde Aubry, hijo del arquitecto Fernando Belaunde Terry dos veces elegido presidente de la república cuando señala en un artículo que: “En el caso de la minería, manifesté que la informalidad era resultado de la infame decisión de entorpecer a los emergentes el acceso a los recursos minerales, los mismos que deben constituir patrimonio común de todos los peruanos, y no privilegio de un puñado de poderosos ni de un puñado de acaparadores glotones” (Hildebrant en sus trece 21/8/26 N.º 794).
A pesar de ello la actividad minera aurífera expone experiencias exitosas como sería el caso del Grupo Samaniego con las unidades mineras Yanaquihua SAC y Minera ÓREX y la presencia relativamente temprana del Grupo Pflucker con las empresas Paltarumi SAC y Eco Gold.

NUEVOS GRUPOS
El “Grupo Samaniego Alcántara” tiene una serie de unidades mineras en la provincia arequipeña de Condesuyos produce y comercializa una importante producción aurífera. Tiene a la Minera Órex que controla el 99.9 % de Century Mining Perú SAC; también tiene la participación mayoritaria en la Mra. Yanaquihua SAC, Mra. La Soledad, Mra. Chalhuane SAC, Mra, La Soledad, Mra. Cerro Rico SAC, y una serie de empresas de servicios ligadas al grupo como SRK Consulting, Strategic Sourcing SA, MISO Group, y Adgeminco SAC.
Como grupo empresarial familiar el principal accionista es el Ing. de minas Antonio Samaniego Alcántara, un empresario que ha creado una riqueza aprovechando las oportunidades del mercado y su conocimiento del sector; también estuvo relacionado con su maestro y patriarca de la minería peruana Ing. Alberto Benavides de la Quintana. Tan es así que la empresa minera Yanaquihua le fue transferida por la Mra. Buenaventura, con la condición de abonar regalías sobre el valor de la producción de 5 %, 6 % y 7 % en sus inicios.
Como grupo empresarial en el 2019 previo a la crisis del coronavirus los ingresos de exportación sumaban los US $ 65 millones de dólares, en el 2022 estos ingresos aumentaron a los US $ 78 millones; para seguir ascendiendo en el 2024 a los US $ 188 millones. Es más, en el 2025 los ingresos de exportación sumaron los US $ 335 millones y al primer semestre del 2026 bordean los US $ 243 millones.
A pesar de los importantes ingresos en la exportación de oro del Grupo Samaniego por medio de sus unidades Yanaquihua y Mra. Órex, la riqueza obtenida se basa en la explotación de la fuerza de trabajo formal más de 900 trabajadores de planilla (obreros y empleados), más los trabajadores de contratas y mineros artesanales ligados a la empresa.
Prueba de esta realidad crítica es que los sindicatos de trabajadores tanto Obreros como Empleados de la Mra. Órex están acatando una huelga general indefinida desde el lunes 17 de agosto en razón de la tozudez de la parte empresarial de imponer un pliego de reclamos con una vigencia de tres años, cuando la ley de negociaciones colectivas laborales reconoce que el período de vigencia es de un año, salvo un acuerdo de partes.
Por cada día de huelga la Mra. Órex del Grupo Samaniego deja de percibir un promedio diario de S/ 2.5 millones por concepto de ingresos de exportación. En quince días de paralización se dejan de generar ingresos del orden de los S/ 38 millones de soles, y no se están aprovechando los extraordinarios precios del oro que tienden a subir.

Es más, a pesar de las importantes ingresos y utilidades extraordinarias de la empresa, el ofrecimiento de la empresa por el incremento salarial resulta franciscano por no decir mezquino. De allí, que desde el lunes 31 de agosto cientos de trabajadores con sus familias estarán reclamando frente al Ministerio de Trabajo y Fomento del Empleo, por sus justas demandas.
A diferencia de esta realidad, el Grupo Pflucker constituye un fenómeno por estudiar en razón del éxito empresarial liderado por Jimmy Pflucker Pinillos que migró del Perú a los 18 años de edad hacia los Estados Unidos de Norteamérica, donde hizo su fortuna y pudo radicar en dicho país. Pero llevado por el “espíritu animal” descrito por JM Keynes de asumir retos, crear riqueza, innovar aprovechando las oportunidades del mercado, regresó al país en 2017 invirtiendo su capital en una moderna planta de beneficio cerca a la provincia de Barranca, denominada Paltarumi SAC.
Un pequeño grupo de profesores del Área de las Ciencias Empresariales de la UNMSM el 7 de agosto último, fuimos invitados a visitar la planta de beneficio de Paltarumi, con la más amplia transparencia en sus operaciones. Visitamos las diversas operaciones de la planta, donde las grandes unidades de transporte hacen cola cargando el material con contenido aurífero de propiedad de los pequeños mineros y mineros artesanales.
Donde el contenido de mineral es pesado, tratados mediante la técnica de lixiviación, donde se obtiene oro doré con un contenido promedio del 60 % de oro y 40 % de plata. Con operaciones ambientalmente limpias con más de 300 trabajadores empleados, donde reciben periódicamente a visitantes pues no tienen nada que esconder. La mentalidad práctica de los gringos se impone en el trato con los trabajadores. ¿Cuándo pregunté a nuestro anfitrión si habían sindicados organizados en la empresa?. La respuesta fue enfática: Si pagamos bien a los trabajadores, damos un buen trato con modernas instalaciones, y reparto de utilidades justo. ¡No habría razón para la existencia de sindicatos!
En verdad, el empresario Jimmy Pflucker apunta a la democratizar la riqueza haciendo de la explotación minera una oportunidad de desarrollo, que debe tener un mayor valor agregado mediante su industrialización, para ello ha promovido el Consejo Nacional de Minería (CONADAMI) una alternativa de los pequeños productores al cogollo minero de la “Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía”.
Diario Uno, 29.08.2026
