Dos miembros de la Guardia Nacional de los Estados Unidos resultaron heridos por los disparos efectuados por un tirador que sería un afgano, quien fue detenido como principal sospechoso.
El cruento hecho fue perpetrado a una cuadra de la Casa Blanca en Washington D. C. Los heridos se encuentran en estado crítico.
Según la alcaldesa Muriel Bowser se trató de un “tiroteo selectivo”. Residentes de Washington D. C. que presenciaron el tiroteo la tarde del miércoles han descrito el caos en el lugar del ataque, con peatones huyendo al oírse los disparos.
El general Steven Nordhaus, jefe de la Guardia Nacional, ha declarado a los medios estadounidenses que regresa a Washington, D. C. desde la Bahía de Guantánamo, donde se encontraba para pasar el Día de Acción de Gracias con las tropas estadounidenses en la base militar.
El presidente de los Estados Unidos Donald Trump, junto con varios de sus altos funcionarios, presentó una apelación ante el tribunal federal del Distrito de Columbia solicitando una moción de emergencia para detener una decisión anterior que habría obligado a la Guardia Nacional a abandonar Washington, D. C.
Un juez federal estadounidense había ordenado la semana pasada que la administración Trump a poner fin al despliegue de tropas en la capital del país, en atención a una demanda presentada por funcionarios de la ciudad, quienes afirmaron que Trump había usurpado poderes policiales y estaba utilizando al ejército para la aplicación de la ley nacional.
