Fosa de Chisima
Las comunidades del norte y este de Japón se encuentran en alerta tras el terremoto a principios de esta semana. El peligro no ha terminado, pues las autoridades afirman que la posibilidad de un megaterremoto ha aumentado, por lo que instan a la población a asegurar sus hogares y a estar preparados para huir.
Tras el terremoto de magnitud 7.6 la noche del lunes, la Agencia Meteorológica de Japón emitió una alerta, indicando que el riesgo de un fuerte terremoto ha aumentado a lo largo de la Fosa de Japón y la Fosa de Chishima, frente a Hokkaido.
La medida abarca 182 ciudades, pueblos y aldeas en las prefecturas de Hokkaido, Aomori, Iwate, Miyagi, Fukushima, Ibaraki y Chiba.
Las autoridades instan a la población a revisar las rutas de evacuación, asegurar que los muebles del hogar estén seguros y preparar kits de emergencia con alimentos, agua y baños portátiles.
El profesor Sakai Yuki, del Instituto de Investigación para la Prevención de Desastres de la Universidad de Kioto, dijo a NHK que la probabilidad de otro terremoto sigue siendo relativamente alta, y no hay garantía de que tenga la misma brevedad. Advierte que no deben creer que estarán a salvo solo porque sobrevivieron esta vez.
Los empleados de una tienda de artículos para el hogar en la ciudad de Hachinohe, prefectura de Aomori, comenzaron a exhibir artículos para desastres cerca de la entrada el martes.
La sección ofrece todo tipo de artículos, como agua, linternas y postes de soporte ajustables para evitar que los muebles se vuelquen, pues incluso refrigeradoras estuvieron a punto de caer.
La Agencia Meteorológica de Japón comunicó que el terremoto del lunes incrementó temporalmente los riesgos potenciales de un movimiento telúrico más fuerte en la prefectura de Hokkaido y la costa de Sanriku. En esas zonas se encuentran la Fosa de Japón y la Fosa de Chishima, origen de numerosos sismos de gran magnitud en el pasado.
Posible megaterremoto y megatsunami también en el sur y centro
En abril del año pasado, el gobierno japonés emitió una alerta urgente por los daños catastróficos que podría causar un megaterremoto de magnitud 9 en la fosa de Nankai, frente a la costa japonesa del Pacífico, en los próximos 30 años, con un 80% de probabilidad.

Fosa de Japón
El desastre causaría unas 300 mil muertes, de las cuales 215 mil serían causadas por olas de tsunami o maremoto de más de 30 metros en algunas zonas. 2.35 millones de edificios quedarían destruidos por derrumbes, inundaciones e incendios. La destrucción causaría daños por valor de miles de millones de dólares y provocaría la evacuación de 12.3 millones de personas, el 10% de la población japonesa, en la semana siguiente al terremoto.
La fosa de Nankai es una profunda fosa oceánica formada por el límite de dos placas tectónicas, que experimenta un megaterremoto cada 100 a 200 años.
Ante el aumento del riesgo de un megaterremoto en el futuro cercano, la Oficina del Gabinete de Japón ha actualizado sus estimaciones de impacto por primera vez desde 2013 y calcularon la fuerza sísmica de un terremoto de magnitud 9 en la fosa, incluyendo el riesgo de inundación y tsunami en cada zona del país.
Si se produce un megaterremoto en la fosa de Nankai, algunas regiones tendrán tan solo dos minutos para prepararse. Olas de hasta 10 m de altura azotarán Tokio y otras 12 prefecturas de la costa sureste.

La fosa de Nankai y las ciudades que serían afectadas por un megaterremoto originado en este punto
Kuroshio y Tosashimizu, en la prefectura de Kochi, serán engullidas por una ola de 34 m de altura.
Al romper las olas sobre la tierra, se producirían inundaciones de al menos 30 cm o más de profundidad que cubrirían aproximadamente 1120 kilómetros cuadrados.
Unas 300 mil personas morirían, incluyendo 215 mil por el tsunami, 73 mil por derrumbes de edificios y 8,700 por incendios.
Las muertes tras el desastre, debidas a factores como enfermedades y exposición, podrían oscilar entre 26 mil y 52 mil, detalla la agencia estatal NHK.
Diez de las 47 prefecturas administrativas del país experimentarán temblores con una calificación de siete, la más alta en la escala de gravedad de terremotos de Japón.
Otras 24 prefecturas experimentarán un terremoto con una calificación de seis en la escala de gravedad.
Si bien se estima que el derrumbe de edificios causará la muerte de unas 73 mil personas, la consecuencia más mortal será la enorme ola de tsunami que arrasará la isla.
Un megaterremoto en la fosa de Nankai podría ser incluso más devastador que el terremoto de 2011, el temblor más potente en la historia de Japón.
En el peor de los casos, el terremoto ocurriría durante el invierno y la noche, cuando la gente no está preparada para evacuar. En esta situación, el número de muertes tras el terremoto también sería extremadamente alto.
Ver también
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